Primer Manejo Pruebas

Range Rover Velar V-6 2018: Primer Manejo

Probando la nueva Velar en Noruega y más allá

Probando la nueva Velar en Noruega y más allá

Acabamos de terminar de almorzar pescado blanco a la plancha, estofado de reno con puré de papas y fresas recién cosechadas con crema en una pequeña cafetería con una impresionante vista de 270 grados de los fiordos que están abajo. Podríamos decir que el panorama es extremadamente noruego. En el invierno, este recinto sirve como cabaña de calentamiento para un complejo turístico de esquí local, y para llegar ahí hay que cruzar una milla y media de caminos curvados, rocosos y empinados. En un vigoroso día de enero, sería emocionante deslizarse velozmente sobre un par de esquís. Hoy estamos encantados de estar dentro de la nueva Range Rover Velar, equipada con suspensión neumática ajustable y control de descenso de pendientes.

“Hola, ¿les importa si los acompaño en el descenso de vuelta?” pregunta la alegre representante de relaciones públicas con una sonrisa y un elegante acento londinense tan centelleante como para salir en tres comerciales de goma de mascar Orbitz. Desde luego que la respuesta es afirmativa, así que ella entra al vehículo y se presenta con una risa. “En realidad es bastante confuso. Mi nombre es Mercedes, pero ¿se imaginan lo incómodo que es en este negocio? En especial cuando tienes que llamar a la gente y decir: ‘Hola, soy Mercedes, de Jaguar Land Rover'”. Y todo el trayecto en descenso nos la pasamos escuchando sus risitas y el crujido de las rocas debajo de la goma de los neumáticos.

Velar también parece ser un nombre desconcertante para este cuarto modelo totalmente nuevo en la línea Range Rover, pero hay un precedente. Al desarrollar la Range Rover original, los ingenieros de Land Rover asignaron el apodo Velar al prototipo, el cual proviene de la palabra en latín para “cubrir o esconderse”. Eso tiene sentido para un prototipo secreto, y se pronuncia con fluidez y mucho lujo (con énfasis en la primera sílaba), pero ¿acaso Range Rover está ocultando algo?

No, según los ingenieros. El jefe de ingeniería Rob Scott no pone reparos en decir que la Velar y la Jaguar F-pace comparten la plataforma y el motor. Ambos se construyen en la misma línea de ensamblaje de la fábrica en Solihull, Inglaterra, que dio a luz a la marca Land Rover, ahora propiedad del grupo Jaguar Land Rover. La Velar se lanza al mercado con seis motores de cuatro cilindros en línea y V-6 con inyección directa, fabricados en su mayor parte de aluminio, desarrollados internamente en JLR. En Norteamérica se ofrecen dos motores 2.0 litros turbo de cuatro cilindros: un motor diésel de 180 hp  o uno de gasolina de 247 hp. En el primer lugar de la gama está el motor V-6 de gasolina supercargado que desarrolla 380 hp y que impulsa a nuestro explorador de fiordos.

“Este es la Range Rover más orientada a los caminos pavimentados que hayamos desarrollado hasta ahora”, dice Scott. Es una afirmación que validamos parcialmente a lo largo de los siempre sorprendentes y algunas veces conmovedores caminos poco frecuentados que recorren la costa oeste de Noruega. La mayoría de los caminos por los que conducimos son de un solo carril en cada dirección, a menudo estrechos para compartir en partes boscosas con muchas curvas entre una ciudad y otra. Con alguna forma de agua en el suelo durante la mayor parte del año, los gigantescos camiones Scania avanzando pesadamente por las curvas cerradas y el estricto cumplimiento de las leyes de tráfico, los límites de velocidad noruegos son bajos y deben respetarse. La evaluación sobre el manejo en los límites tendrá que esperar, pero a primera vista, la Velar nos deja una buena sensación de familiaridad. La mezcla de deportividad y urbanidad de la F-Pace nos encantó al grado de casi nombrarla SUV del Año 2017; la Velar se comporta de manera similar, pero más enfocada en suavizar los baches, redondear los bordes duros y crear un “santuario de tranquilidad”. Esta es una tarea difícil para nuestra Velar First Edition, que viene equipada con ruedas de 22 pulgadas y neumáticos de perfil bajo, pero el mérito es de la suspensión trasera tipo multilane y la delantera de doble brazo A fabricadas en su mayor parte de aluminio, los amortiguadores adaptativos continuamente variables y la suspensión neumática opcional. El truco más ingenioso de la Velar es lo bien que oculta toda su tecnología; aunque hay varios modos de conducción disponibles (respuesta de dirección asistida eléctrica ajustable, un sistema de vectorización de torque basado en los frenos y un diferencial trasero de bloqueo electrónico), la mayor parte del tiempo son invisibles hasta que comenzamos a jugar con ellos.

Range Rover alega un peso en vacío de 4,471 libras para la Velar V-6 y que alcanza las 60 mph en 5.3 segundos, todo lo cual es muy creíble. Nuestra Velar V-6 es una compañera siempre dispuesta; sin importar el modo para carretera seleccionado (Comfort, Eco, Dynamic o Race), las 332 libras-pie de torque se sentían disponibles al instante mediante los golpes distantes de la transmisión ZF de ocho velocidades. Si se usa la paleta de cambios descendentes de la izquierda las cosas se vuelven ligeramente más rápidas, pero el pie derecho puede cubrir la mayoría de las situaciones. Sin embargo, la Velar V-6 no es un lobo tritura-cabezas en una piel de cordero. Aún falta mucho para perfeccionar una Velar SVR más fina y orientada a la pista.

Después de superar minuciosamente una serie de obstáculos artificiales, incluyendo las rampas de articulación de las ruedas, una pendiente lateral curvada y una subida por la colina, para luego atacar de manera triunfante un circuito todoterreno preparado, pedimos la opinión del experto de Land Rover, Steve Hoare. Para alguien que pasa sus días de semana editando Alloy and Grit, una entusiasta publicación de Land Rover , y los fines de semana cuidando cinco vehículos Land Rover que van desde un modelo Series 1 de 1949 hasta una Discovery 2 de 2003 (eso sí, todos previos a la suspensión independiente y los sistemas electrónicos de asistencia) , es notablemente caritativo. Ambos coincidimos en que la tracción y el avance nunca son un problema; los modos todoterreno en el sistema Terrain Response 2 de Range Rover, programas tales como Low Traction Launch y All Terrain Progress Control (una configuración de control de velocidad crucero todoterreno de baja velocidad), y la suspensión neumática de altura ajustable eliminan casi todo el drama de subir por montes y valles. Todo lo que uno tiene que hacer realmente es dirigir y realizar cambios ascendentes o descendentes con el pulgar. Pero Hoare desestima la forma en que la Velar implementa un principio fundamental de todoterreno: la visibilidad hacia fuera. “Todos los vehículos Land Rover solían ser famosos por su posición ‘dominante’ del asiento”, dice Hoare. La posición de conducción “deportiva-dominante” de la Velar, más orientada a los caminos pavimentados, además de su estilo elevado de la mitad hacia arriba, significan que el conductor se sienta cerca del suelo, y acabe viendo una gran extensión de capó en el horizonte. Scott difiere respetuosamente, argumentando que los asientos eléctricos ajustables y el voluminoso espacio para la cabeza permiten que la mayoría de los conductores se posicionen a la altura que necesiten. Para hacer frente a los problemas de visibilidad, Range Rover hace que las vistas de las cuatro cámaras de asistencia de estacionamiento de la Velar estén disponibles durante las maniobras con tracción en las cuatro ruedas.

Pero la historia del lanzamiento de la Velar no trata realmente sobre su destreza tanto en los caminos pavimentados como en todoterreno: se trata del diseño. A pesar de que su distancia entre ejes sigue siendo de 113.1 pulgadas, la Velar no comparte los paneles exteriores de la carrocería con la F-Pace. Su capó, guardabarros y techo están fabricados de aluminio, y la parte trasera es material compuesto; todo para ahorrar peso. Las puertas son de acero para ayudar con los impactos laterales y con el aspecto arquitectónico que buscaba el diseñador en jefe Gerry McGovern. A diferencia de la curvilínea y muscular F-Pace, la Velar es suave y desaliñada: no tan esculpida en el gimnasio, más como tallada de un solo lingote. Tal vez, lo sorprendente sea que la Velar es la más aerodinámica de las dos; su coeficiente de resistencia de 0.32 (en la configuración turbodiesel) la convierte en el vehículo con mayor eficiencia aerodinámica en la historia de Land Rover (y mucho más resbalosa que la F-Pace, con su coeficiente de 0.37). Una parrilla vertical y el voladizo delantero corto se combinan con el voladizo trasero más largo para dar a la Velar su elegante perfil para engañar al viento. Los detalles ejecutados de manera inteligente, como la opción de techo y pilares opacos, las manijas desplegables al ras y una línea de corte invertida que se eleva desde el parachoque delantero hasta la parte trasera aumentan aún más el atractivo visual de la Velar. La pintura con acabado satinado color plata, los detalles en color cobre y las ruedas de 22 pulgadas antes mencionadas, distinguen aún más la producción limitada de 500 modelos First Edition.

La Velar se sitúa por encima de la Evoque y por debajo de la Sport en la gama Range Rover, pero desafía a todas, incluyendo al modelo insignia, cuando se trata de la ejecución del interior. El reduccionismo es el tema general, incorporando el excesivamente utilizado lema de “menos es más”, pero es improbable que Ludwig Mies van der Rohe pudiera ver lo que hizo el equipo de diseño, en especial si pudiera sentarse en el asiento del conductor con todos los sistemas desactivados (algo muy difícil de lograr en la era de las llaves inteligentes). Cuando la Velar está completamente “dormida”, el conductor se encontrará rodeado de elementos que halagan los sentidos, franjas de textura en bloques de colores apagados que van desde la gamuza sintética en gris oscuro difuso en el revestimiento interior del techo, detalles de madera en color carbón de poros abiertos en el tablero y las puertas, y pantallas táctiles en color negro brillante. Los modelos First Edition también cuentan con un patrón especial de “corte de diamante” en los asientos de cuero perforado y en los insertos sintéticos en las puertas, pero las que se llevan el premio son las yardas de tela de lana gris que se ofrecen. El fabricante textil danés Kvadrat (se pronuncia más como Cavadra) es el mayor proveedor europeo de telas de primera calidad, que abastece a fabricantes de muebles de lujo tales como B&B Italia, Knoll y Vitra. Kvadrat trabajó con Range Rover para desarrollar una mezcla de 30 por ciento lana y 70 por ciento poliéster que no solo cumple con los estrictos estándares automotrices (incluyendo seguridad, durabilidad, mancha, decoloración y resistencia a la transferencia de color), sino que también puede ofrecerse por sí sola como una opción Premium. En lo que considera una primicia en la industria, Range Rover ofrece la mezcla de lana Kvadrat como una opción a la par con su mejor cuero de Windsor. ¿Y funciona?

Espléndidamente. No todos los cueros automotrices son iguales, pero todos tienden a cubrir los asientos de los vehículos de lujo. El interior envuelto en lana de la Velar se siente notablemente distinto pero familiar; es como si estuviera uno en casa, solo que dentro de un auto. Y este es precisamente el punto: un objetivo del equipo de diseño interior de la Velar era hacer que la cabina se sintiera más como un espacio para vivir: desde el cuero, los acogedores tejidos de lana y los paneles de madera, hasta las pantallas dobles en color negro brillante montadas al ras en la consola central. Este es el sistema Touch Pro Duo, el nuevo sistema de infotenimiento de Range Rover. Utiliza pantallas táctiles de alta definición que controlan todo, desde el sistema del aire acondicionado y el audio, hasta aplicaciones para teléfonos inteligentes y el sistema Terrain Response 2. De conformidad con el tema reduccionista, Touch Pro Duo emplea unos cuantos botones, una perilla de volumen y dos anillos estriados incrustados visiblemente en la pantalla táctil inferior para cambiar la función dependiendo del sistema que esté accionado. Si no le importan las huellas dactilares o tener que ver cuando toca (los botones capacitivos no proporcionan retroalimentación táctil, por lo que se requiere confirmación visual), el sistema funciona bien y es mucho más sensible que las pantallas táctiles de JLR anteriores.

Cuando se levantó la cortina para presentar la Velar el año pasado, se descubrió un crossover mediano de producción en serie tan sofisticado y dramáticamente proporcionado que podría dar la impresión errónea de ser otro magnífico prototipo más, aunque inverosímil. Nuestra breve aventura escandinava revela que la Velar es la lujosa realidad para hacer frente al escenario de los increíbles caminos y los imponentes paisajes de Noruega. Aún está por verse la forma en que maneja las realidades del tráfico en las grandes ciudades, el asfalto agrietado y el equipo de pruebas Vbox.