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Mercedes-AMG GLC43 2017: Primera Prueba

Detrás del volante de la sorpresiva SUV de Mercedes.

Detrás del volante de la sorpresiva SUV de Mercedes.

Si no fuéramos ya fanáticos de la nueva Mercedes-Benz Clase GLC, sin duda lo seríamos ahora. La que aún ostenta el título de SUV del Año, y que ganó gracias a la fuerza del modelo de nivel de entrada antes de que existiera algún otro nivel de equipamiento, está aplicando aún más presión a la clase de SUV compactas de lujo con su variante AMG 43.

Lejos de considerarse una “floja”, la GLC300 se destacó con su pequeño motor turbocargado de cuatro cilindros y 2.0 litros, que mueve su carrocería de 4,083 libras a 60 mph en 6.3 segundos. Nada mal para tener solo 241 hp y 273 libras-pie de torque. Pero si usted es de los que les gusta correr su SUV en los semáforos, deseará más. La AMG GLC43 cumple las promesas.

El nuevo motor V-6 biturbo de 3.0 litros aumenta la potencia a 362 hp y 384 libras-pie de torque, más que suficiente para compensar un aumento de casi 200 libras de peso en vacío. Acciona la misma transmisión automática de nueve velocidades, pero de ahí la potencia se transfiere a un sistema de tracción total 4Matic calibrado por AMG, con una división de potencia fija de 33/67 en la parte delantera/trasera. Agregue un juego de neumáticos de verano Michelin Latitude Sport 3 y obtendrá un “mall crawler” que alcanzará 60 mph desde cero en solo 4.7 segundos y correrá un cuarto de milla de 13.4 segundos a 104.3 mph.

Para un poco de contexto, la Jaguar F-Pace S y su motor V-6 supercargado de 3.0 litros que desarrolla 380-hp y 332 libras-pie de torque necesita 0.5 segundos adicionales para alcanzar 60 mph (5.2 segundos) y 0.4 segundos más para terminar el cuarto de milla (13.8 segundos a 100.6 mph). La F-Pace pesa casi 200 libras más, por si sirve de algo.

2017 Mercedes AMG GLC43 4Matic front three quarter in motion 03

Y lo mismo ocurre con nuestros datos de rendimiento. Mientras que la GLC300 necesita 112 pies para detenerse desde 60 mph y la sexy Jaguar necesita 115, el GLC43 solo requiere 109 pies. En la pista de derrape, la fuerza lateral promedio de 0.91 g de la GLC43 supera fácilmente los 0.85 de la Jaguar y los 0.82 de la GLC300. Naturalmente esto también se aplica a nuestra prueba del circuito de figura en ocho. La GLC43, que es más rápida y tiene más agarre, logró una vuelta de 25.2 segundos con un promedio de 0.75 g en comparación con la vuelta de 26.1 segundos del Jaguar con un promedio de 0.69 g y la vuelta de 26.6 segundos de la GLC300 con un promedio de 0.66 g.

La Jaguar compite de manera más reñida en la métrica del mundo real con conductores reales en cuanto al ahorro de combustible estimado por la EPA. Su clasificación de 18/23/20 mpg en ciudad/carretera/combinadas la deja ligeramente detrás de la clasificación de 18/24/20 del GLC43. Desde luego que, si el ahorro de combustible es su mayor preocupación, debería dar un vistazo a la GLC300 (21/28/24) o la F-Pace diésel extra económico (26/33/29).

Con respecto a la experiencia de conducción real, la GLC43 aprovecha y despliega su nueva potencia sabiamente. Nos encantó el chasis de la GLC300 y la potencia de la GLC43 no la arruinó. AMG hizo un fantástico trabajo de integrar el motor más potente a este auto, y no solamente logra mejores cifras. La GLC43 permanece muy tranquila en las curvas y transmite bien su potencia a las ruedas. La carrocería se balancea un poco al girar por primera vez el volante, pero en vez de flojo se siente controlado y calculado. De hecho, confiere al vehículo algo de personalidad a medida que se apoya sobre sus ruedas exteriores, las planta y sale disparado.

Esa misma personalidad sale a relucir en una línea recta también. Si pisa con fuerza el acelerador, el frente se levanta un poco mientras la GLC43 se sienta sobre sus neumáticos traseros y se lanza hacia delante. Si bien todo el auto podría simplemente agacharse uniformemente, es más emocionante que la parte delantera se levante solo un poco. Mientras tanto, los deflectores en el escape se abren y dan un gruñido inquietante. No es el sonido de escape más bonito, pero va en serio. En conjunto, da un toque especial a una SUV de lujo que de otra forma sería silencioso.

Si no la conduce como un adolescente rabioso, la GLC43 es casi tan silenciosa y cómoda como la GLC300. Tiene un andar un poco más rígido, gracias a su suspensión deportiva, y sus reacciones son más ágiles. Pero no es nerviosa ni agotadora. Si se deja en modo Comfort, es una maravillosa compañera de viaje en carretera. Es suave, silenciosa y cómoda, pero con suficiente potencia para rebasar cuando es necesario.

Sin embargo, encontramos una desventaja bastante decepcionante. Aparentemente AMG se preocupó tanto por hacerlo rápido que se olvidó del clima. La GLC43 no cuenta con un modo de lluvia, nieve o todoterreno, lo que la pone en desventaja con la competencia. Al conducir por una tormenta en las Rocky Mountains a mediados de enero, la GLC43 se sintió, en general, segura sobre neumáticos para nieve, pero cuando la nieve comenzó a acumularse, batalló un poco.

La división de torque fija no se pudo adaptar a las condiciones ultra resbalosas, dejando toda la responsabilidad a los sistemas de control de estabilidad y de tracción. Parece que estos tampoco se desarrollaron teniendo en cuenta la conducción en invierno como una de las principales prioridades. Su única solución al deslizamiento de la rueda es aplicar los frenos a fondo en la rueda transgresora y cortar la potencia del motor. Ni la tracción maximizada en las cuatro ruedas, como un sistema de vectorización de torque, ni el modo de conducción de invierno dedicado pudieron. La cantidad fija de potencia que se transfiere a las ruedas delanteras tiene también la tendencia de introducir subviraje si el conductor es demasiado agresivo con el acelerador en ciertas condiciones.

Pero cabe señalar que, equipado con neumáticos para nieve, la GLC43 lidió perfectamente con las condiciones duras de invierno por cientos de millas. Nuestras quejas se limitan a las peores condiciones y los momentos en que tratamos de conducir agresivamente para fines de evaluación.

2017 Mercedes AMG GLC43 4Matic front three quarter in motion 02

Hay que tener en cuenta también que la GLC43 no es barata. El precio inicial de $55,825 dólares lo adentra considerablemente en el territorio de las SUV más grandes, y el precio del vehículo que probamos de $63,505 dólares lo adentra aún más. Para ser justos, la Jaguar que mencionamos anteriormente tiene un precio inicial de poco más de $57,000 dólares, por lo que no es anticompetitivo, pero el rendimiento es costoso. Por otro lado, también probamos un GLC300 de $60,000 dólares (precio inicial: $41,875), por lo que si está dispuesto a jugar con su cartera, Mercedes-Benz se lo permitirá con todo gusto.

De todas formas, si usted es de los que desean mover su SUV de lujo a toda velocidad, la Mercedes-AMG GLC43 2017 lo dejará satisfecho. Y lo mejor de todo: lo hace sin sacrificar ninguna de las cualidades que hicieron de la Clase GLC, nuestra SUV del Año.