Premios Truck of the Year

Los fuertes avanzan: Tras bambalinas en Camioneta del Año

Lo que sucede en las pruebas de Camioneta del Año

Lo que sucede en las pruebas de Camioneta del Año

“¿Desea su burrito frito?” Para cuando le hicieron esa pregunta al editor asociado Alex Nishimoto, había pasado casi cinco horas bajo el abrasador sol de Arizona enganchando remolques y aprendiendo las estresantes maniobras requeridas para retroceder con un cuello de ganso de 22,000 libras en un espacio de estacionamiento estrecho. Alex asintió cuando el cocinero tatuado de “R” Burger le hizo la pregunta. Y este era solo el primer día.

Eso es la Camioneta del Año para usted: una semana llena de decisiones culinarias cuestionables, coronada con un sol abrasador y muchos remolques. De los siete jueces que participaron este año, tres eran novatos. La editora de Detroit Alisa Priddle se unió a Alex y a un servidor como los participantes novatos del programa. Desde el amanecer hasta el anochecer, pasamos cinco días completos en el desierto probando siete pickups de tres marcas de camionetas rudas.

Cada día estaba repleto de actividades planeadas y no planeadas. Justo antes de la puesta de sol de una de las tardes, a Alisa se le pinchó un neumático en la F-150 más cara durante una sesión de derrape en una cantera (ubicada del lado equivocado de una erosión por inundación repentina en donde había que avanzar muy lentamente por entre las rocas. A medida que anochecía, cambiamos rápidamente el neumático y nos dirigimos al hotel, en donde encontramos el servicio de neumáticos móvil Benny’s Mobile Tire Service. Él quitó el neumático pinchado del rin, lo emparchó, volvió a sellar el borde de la llanta e infló el neumático a su valor de psi correcto.

En total, el proceso tardó menos de 25 minutos. “He estado haciendo esto por 10 años”, dijo orgullosamente mientras el editor de pruebas de manejo asociado Erick Ayapana verificaba dos veces el torque (correcto) de las tuercas de la rueda en el manual del propietario.

Cabe señalar también las notas relacionadas con la comida de Alisa mientras viajaba en el asiento del pasajero delantero por la Davis Dam en una de las Colorado. “No intenten comer una hamburguesa de In-N-Out mientras la camioneta está en movimiento”, dijo mientras limpiaba las manchas de salsa de su blusa y pantalones.

Los 17 colegas que hicieron posible esta edición de Camioneeta del Año se volvieron una familia mientras se aproximaba la hora de la cena. Las lágrimas de alegría, las bromas y las experiencias emocionales que intercambiamos en la mesa de la cena nos unieron más. Y para cuando tuvimos nuestra última cena, parecíamos más mejores amigos que compañeros de trabajo. Así es como opera el mejor equipo en el negocio. Así ocurre en la competencia Camioneta del Año 2018 de Motor Trend.