Primer Manejo Pruebas

Kia Stinger GT 2018: Manejo en el Ártico

Todas las donas que pueda hacer en el invierno.

Todas las donas que pueda hacer en el invierno.

Aproximadamente cada noviembre, cuando las temperaturas bajan lo suficiente, un extenso lago poco profundo justo afuera de Arjeplog, Suecia comienza a congelarse. Aparentemente este lago no tiene nombre (hay más de 97,000 lagos en Suecia), pero para los fines de esta historia lo llamaremos lago Mobis, en honor del proveedor automotriz Hyundai-Mobis, que taló los árboles y preparó las instalaciones de pruebas de invierno de Hyundai Motor Group (HMG) aquí, en el año 2005.

Se supone que las temperaturas en esta parte de Laponia varían entre 5 y menos 40 grados Fahrenheit (entre menos 15 y 40 grados centígrados) durante esta época del año (a mediados de febrero), con una nevada promedio diaria de aproximadamente 30 mm (alrededor de 5 pulgadas): condiciones excelentes para la formación de hielo.

2018 Kia Stinger winter drive

Una vez que el hielo está suficientemente grueso, los ingenieros de Hyundai, Kia y Mobis de todo el mundo descienden al lago Mobis y comienza el juego. Hay instalaciones de prueba terrestres importantes en 3.3 hectáreas de la costa, pero el lago Mobis congelado agrega 162 hectáreas adicionales de espacio de baja fricción para correr sin obstáculos y que los ingenieros utilizan principalmente para probar los sistemas antibloqueo de frenos (ABS), sistemas de control de tracción (TCS), control de estabilidad electrónico (ESC) y sistemas de tracción total (AWD).

El hielo del lago tiene cerca de un metro de grosor en lo más crudo del invierno, pero el tiempo apremia. Aunque podría comenzar a congelarse desde noviembre, por lo general el hielo desaparece para mayo y el periodo de tiempo en el que pueden conducirse vehículos en el lago Mobis de manera segura es de solo 10 semanas. El ritmo es frenético. La mayoría de los ingenieros trabajan 14 horas al día (mucho después de la salida y puesta del sol invernal) y solo descansan los domingos, como mucho.

Así que fue toda una hazaña para Kia suspender las operaciones normales y permitirnos probar un prototipo del Stinger GT 2018 de preproducción en serie en las pistas de prueba del lago Mobis, en especial debido a que las temperaturas extemporáneamente cálidas de la semana anterior a nuestro arribo habían creado charcos de agua estancada. Por fortuna se volvieron a congelar un día antes de que llegáramos.

Probablemente recuerde al Stinger como el favorito del Auto Show Internacional Norteamericano de 2017: un “cupé” de cuatro puertas y 5 pasajeros disponible en tracción trasera o total. En un Stinger GT de preproducción en serie con tracción total, equipado con el motor V-6 biturbo de 3.3 litros y 365 caballos de fuerza, abordamos el circuito de slalom y la pequeña pista de derrape del lago Mobis. Gracias a los neumáticos de invierno y a la tracción total, logramos buena tracción y un buen control al pasar por los conos, y lo que se sintió como una mínima intervención de los sistemas ESC/TCS. La sutileza de la intervención del frenado y la aceleración se volvió evidente cuando desactivamos estos sistemas. Nuestro objetivo por el circuito de slalom era de 28 a 31 mph (45 a 50 kph), pero con los sistemas desactivados apenas pudimos alcanzar 25 mph antes de que el extremo trasero del Stinger comenzara a “bambolearse” a su propio ritmo.

Después de establecer sus cualidades de seguridad, el siguiente objetivo de Kia era demostrar el tipo de diversión posible con el sistema AWD del Stinger. Diversión al conducir no es por lo general lo primero que asociamos con la tracción total, pero el gurú de rendimiento de HMG; Albert Biermann, intenta cambiar esa percepción. Como recordarán, Biermann pasó 32 años con BMW y dirigió la elogiada división de alto rendimiento M de la compañía antes de que lo contrataran en HMG.

En esencia, el Stinger es de tracción trasera, pero es posible enviar hasta el 50 por ciento del torque del motor al eje delantero mediante un embrague mecánico en la caja de transferencia (el torque no se divide de lado a lado). En situaciones de conducción normales, el modo Comfort predeterminado del Stinger envía hasta el 40 por ciento del torque del motor a las ruedas delanteras. Si presiona el botón para el modo Sport, la cifra baja un 20 por ciento para que el Stinger se comporte más como un vehículo de tracción trasera. También se permite más libertad para deslizarse lateralmente en el modo Sport; los sensores de guiñada permiten un mayor grado de ángulo de deslizamiento antes de cortar la potencia del motor y de accionar los actuadores del ABS. Y luego tenemos a los antes mencionados sistemas TCS y ESC; a diferencia de la mayoría de los vehículos en HMG, el Stinger llegará al mercado con un sistema de dos etapas similar a los que se ven en sus rivales, los sedanes deportivos alemanes de gama alta. Con solo presionar y soltar un botón, es posible desactivar por completo los sistemas ESC y TCS, dejando solamente el ABS para ayudar a detener las travesuras.

¿Qué significa esto? Todas las donas glaseadas que pueda comer.

A petición de un silencioso conductor de prueba coreano, se nos indicó que comenzáramos a acelerar en círculos estrechos alrededor de un cono fijo hasta comenzar a derrapar. Las 330 libras-pie de torque del Stinger GT son más que suficientes para hacer derrapar las cuatro ruedas en el resbaloso hielo del lago, por lo que el truco era mantener las ruedas delanteras en cierto ángulo en la curva mientras la parte trasera se deslizaba lateralmente. Con todos los sistemas en modo Comfort, era casi imposible hacer donas al derrapar. En el momento en que se inducía algo de guiñada se activaban los sistemas ESC y TSC, reduciendo la velocidad del vehículo hasta que pudiera avanzar con seguridad, al parecer sin importar en qué sentido estuvieran los neumáticos.

2018 Kia Stinger winter drive front three quarter in motion 04

En modo Sport era posible divertirse aún más. En los arranques, las ruedas se deslizaban más y ahora era posible girar y derrapar, pero hasta cierto punto. Cualquier posición antes de las 10:30 o después de la 1:30 en el indicador del Stinger y los sistemas de segundo plano enderezaban el horizonte.

Al desactivar los sistemas TSC y ESC (con lo cual se enciende un pequeño triángulo de color ámbar en el panel de instrumentos) surgen imágenes de estrellato en Formula D o el Global Rallycross. No hay modo protegido para evitar llevar el motor hasta la línea roja mientras las ruedas delanteras y traseras luchan por obtener agarre. No hay activación automática del ABS cuando la parte trasera se cuelga demasiado hacia fuera o un pedazo de hielo repentinamente adherente envía la parte delantera hacia el sentido opuesto. Las velocidades aumentan, los derrapes se extienden y los trompos se vuelven inminentes e irrecuperables. Es “kul” (divertido en sueco), pero demasiado rápido.

Hay más diversión cuando nos subimos al Stinger GT de tracción trasera en la pista del círculo mucho más grande. Sin duda, Biermann y sus ingenieros ponen mucho énfasis en los derrapes debido a que el objetivo de este ejercicio es que logremos mantener un derrape con dos ruedas girando y dos ruedas acelerando alrededor de un círculo de hielo de 1,640 pies (500 metros) de diámetro. Eso es genial.

El programa es el mismo que antes; conduzca en modo Comfort para ver qué tan bien sigue el Stinger arando en la dirección correcta en una superficie excesivamente resbalosa. Quite gradualmente los sistemas de protección, pero esta vez aumente la velocidad para generar impulso alrededor del círculo gigante. Nuestro copiloto de Kia aconseja cambiar manualmente la transmisión de ocho velocidades a la cuarta marcha y nos dice que el Stinger mantendrá la marcha en la línea roja sin realizar un cambio ascendente. También nos recuerda que el GT viene equipado con un diferencial de deslizamiento limitado (LSD) de tipo mecánico con un disco de embrague de carbono, lo que significa que ambas ruedas traseras girarán juntas cuando se abra el acelerador, facilitando en gran medida los derrapes y las donas.

Y, efectivamente, es más fácil convertir la ventana lateral en el parabrisas en el Stinger GT de tracción trasera. Sin las ruedas delanteras para tirar y agarrar, el Stinger de tracción trasera no solo es más rápido para inducir guiñada, sino que también puede mantener un ángulo de ataque mucho más profundo. Al deslizarse sobre hielo, las correcciones del rumbo se realizan con las manos y pies; al incrementar la aceleración y mover más el volante por lo general se crea un ángulo más rápido y profundo, y al reducir tanto la aceleración como el movimiento del volante se endereza todo y disminuye la velocidad. Si confunde algo de esto durante un derrape, terminará girando inútilmente en el hielo, dando gracias a Kia, Mobis, Biermann y al clima suizo por las 162 hectáreas de hielo de 1 metro de grosor y sin estructuras fijas. Pero si logra hacerlo bien, el resultado será tan dulce como el arándano rojo; nosotros alcanzamos y mantuvimos el bloqueo de dirección varias veces alrededor del círculo, pero no pudimos mantenernos “totalmente opuestos” todo el tiempo, debido a las condiciones adversas de la superficie provocadas por todas las donas congeladas. Al igual que el otro ejercicio de conducción, todo se terminó demasiado rápido.

Aun así, el mensaje de conclusión fue tan claro como el hielo. “Divertido de conducir” podría ser la recomendación del Stinger de Kia cuando llegue al mercado a principios de 2018. Manténgase “en sintonía”.