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Jeep Wrangler Unlimited Sahara 2018: Primera Prueba

Bienvenido un icono al siglo XXI

Bienvenido un icono al siglo XXI

Nunca ha sido sencillo modernizar un icono, en especial cuando los antecedentes de ese icono son tan históricos como los del Jeep Wrangler. Le ahorraré los detalles que usted (tal vez) ya conozca, pero el totalmente nuevo Jeep Wrangler Unlimited Sahara 2018, en toda su gloria, con los asientos de cuero con calefacción y Apple CarPlay, es el descendiente moderno de los Jeeps de la Segunda Guerra Mundial que ayudaron a dar marcha atrás al totalitarismo en Europa y Asia.

Básicamente, el nuevo Wrangler 2018 se enfrenta a un reto bastante grande. Y también tiene muchas casillas que rellenar.

Con el nombre en código JL, el nuevo Wrangler sustituye al amado Wrangler serie JK, ya con una década de antigüedad. Esencialmente, el Wrangler 2018 es nuevo desde sus ejes y bastidor hasta sus tres nuevas opciones de techo (aún desmontable). La meta de Jeep para el nuevo Wrangler 2018 es equilibrar las exigencias contrapuestas de quienes compran vehículos Wrangler para aventurarse en todoterreno y quienes las compran para conducir por la ciudad porque se ven geniales. De las tres versiones del nuevo Wrangler a la venta (Sport, Sahara y Rubicon), ninguno resume esta dualidad mejor que la lujosa Sahara orientada para uso en la calle.

Puesto que se espera que el Wrangler Rubicon atraiga a los aficionados extremos al todoterreno y el Wrangler Sport sirve como la opción polivalente de la gama, el Wrangler Sahara está orientada principalmente a compradores que prefieren las calles a las rocas resbalosas. Su lista de características y opciones de serie lo refleja. Como equipamiento estándar tenemos cuatro puertas (todas las demás variables del Wrangler también están disponibles con dos puertas), neumáticos orientados a uso de calle, detalles cromados y guardabarros moldeados al color de la carrocería que se rayarían en todoterreno. La lista de opciones del Wrangler Sahara es extensa, pero se destaca un sistema de tracción permanente en las cuatro ruedas Selec-Trac exclusivo para el Sahara, que es ideal para quienes solo usan el sistema de tracción en las cuatro ruedas de su Jeep en climas inclementes.

Además de la caja de transferencia Selec-Trac opcional, el Wrangler Sahara 2018 comparte el resto de su tren motriz con sus compañeras de establo: el Sport y el Rubicon. Bajo el capó hay una versión recalibrada del 3.6 litros V-6 del Wrangler JK, que en el Sahara desarrolla 285 hp y 260 libras-pie de torque. Hay una nueva transmisión manual de seis velocidades como equipamiento de serie, pero nuestro vehículo de prueba está equipado con una transmisión automática opcional de ocho velocidades. Está disponible la opción de un nuevo motor I-4 turbocargado de 2.0 litros que desarrolla 268 hp y 295 libras-pie de torque, y se espera que el próximo año se una a la gama un 3.0 litros V-6 turbodiésel.

En la pista, los 10 años (y las aproximadamente 200 libras) que separan al nuevo Wrangler del viejo modelo JK son fácilmente evidentes. Pise el acelerador a fondo y el Wrangler Sahara 2018 acelerará de 0 a 60 mph en 6.9 segundos, recorriendo el cuarto de milla en 15.3 segundos a 89.9 mph. Es una mejora drástica en comparación con la última Jeep JK que probamos, una Wrangler Unlimited Rubicon 2016 equipada con capota suave y transmisión automática de cinco velocidades. Tardó 8.2 segundos en alcanzar las 60 mph y 16.3 segundos en recorrer el cuarto de milla a 82.5 mph. La nueva Jeep también se detiene de una forma mucho mejor que la antigua. Recorrió 128 pies al detenerse desde las 60 mph, y recorrió nuestro circuito de figura en ocho en unos respetables 28.3 segundos con un promedio de 0.58 g. El Wrangler 2018 también supera a al modelo pasado en cuanto al ahorro de gasolina también: cuenta con una clasificación de la EPA con 18/23/20 mpg en ciudad/carretera/terreno combinado, en comparación con 16/20/18 mpg. En nuestra prueba combinada, promediamos 19.7 mpg según lo indicado.

Las mejoras de rendimiento que se ven en la pista son aún más aparentes en los caminos del mundo real.

Pasé la semana previa a la prueba de el Wrangler 2018 conduciendo el Wrangler Polar Edition 2015 de mi mamá, de dos puertas y equipado con transmisión automática. La diferencia entre los Wrangler JK y JL es como la diferencia entre una hamburguesa con queso y un rib-eye: ambos son buenos, pero ¿acaso no preferiría el rib-eye?

En tanto que el viejo Wrangler se sintió lento y burdo, el nuevo Jeep se conduce como una pickup moderna. Se sigue sintiendo como un Jeep, pero el andar es relajado y compasivo, el frente no se desvía impredeciblemente en los topes, y su dirección, aunque sigue teniendo una relación lenta para todoterreno, está bien calibrada y es precisa en el camino.

Y la nueva transmisión automática de ocho velocidades del Wrangler aviva de manera considerable su motor de 3.6 litros V-6. La nueva transmisión de ocho velocidades realiza los cambios con rapidez y discreción, feliz de mantener una marcha baja al subir por una colina mientras se rebasa, o colina abajo para ayudar a mantener la velocidad. Al liberarse finalmente de la pesada transmisión de cinco velocidades, la V-6 se siente ágil y atlética, con mucha potencia al rebasar un toque. Me dicen que usted querrá el motor de 2.0 litros opcional si lo conduce, pero si no le molesta, creo que la mayoría estarán satisfechos con el V-6.

La nueva transmisión tiene también el beneficio adicional de ayudar a que la cabina de la Wrangler sea más silenciosa que antes, manteniendo los motores revolucionando a niveles más bajos. La cabina de nuestro vehículo de prueba totalmente equipado, con equipamiento opcional como capota dura y revestimiento interior del techo, cuero y asientos con calefacción, es un lugar mucho más agradable para pasar el rato, en comparación con el Wrangler anterior. No me atrevería a llamar la cabina de la Wrangler Sahara lujosa, pero se siente excepcional, con cuero suave de alta calidad, plástico suave al tacto, asientos cómodos y un sistema de infotenimiento moderno.

Sin duda, el mayor desafío de Jeep con el nuevo Wrangler 2018 fue asegurar que no se debilitara su rendimiento en todoterreno. Me complace informar que logró su cometido. Pasé una extraña mañana lluviosa en el sur de California explorando el parque todoterreno Hungry Valley. Comencé familiarizándome con la nueva Wrangler en un circuito especialmente fácil que de todas formas exigió 4-Low a un par de SUV japonesas cuando estuve ahí hace poco. Mientras avanzaba por la empinada pendiente en tracción en dos ruedas, el Jeep comenzó a resbalar un poco, por lo que cambié al modo 4A de la Wrangler Sahara y seguí subiendo sin patinar una sola vez.

Confiado de que estaba familiarizado con las dimensiones de la nueva Wrangler, salí rumbo a senderos más desafiantes.

Tal vez podamos llamarlo ansiedad milenaria, pero siempre soy renuente a ir a cualquier lugar todoterreno por mi cuenta y sin la herramienta con la mayor capacidad posible. Cuando estoy solo, raras veces exploro un lugar todoterreno del cual no crea que pueda escapar, pero de todas formas quiero neumáticos todoterreno agresivos a prueba de pinchazos, rango bajo y diferenciales con bloqueo al frente y atrás. A pesar de los neumáticos del Wrangler Sahara orientados al todoterreno y de la falta de diferenciales con bloqueo, el Jeep nunca me provocó ansiedad; sorteó fácilmente todo lo que le puse adelante. En el obstáculo más difícil al que me enfrenté (una subida por una colina empinada, con muchos surcos, tierra floja y lodo que con frecuencia me dejaban en tres ruedas), el Jeep batalló un poco para obtener agarre en 4H, por lo que cambié a 4L. En ese modo el control de tracción se desactiva y los diferenciales con bloqueo electrónico entran en acción; pude sentir cómo se sujetaban los calipers a medida que el Jeep canalizaba la potencia a las ruedas con la mayoría de la tracción, y sin ningún retraso adicional, aceleraba de inmediato.

Prácticamente el único lugar en el que el nuevo Wrangler 2018 no puede igualar al anterior es en el precio. Ahora que los Wrangler JK están vendiéndose rápidamente en los lotes, Jeep aumentó los precios de forma generalizada en su nuevo Wrangler JL. Los precios del Wrangler Unlimited Sahara 2018 comienzan en $38,540 dólares por una versión equipada con transmisión manual de seis velocidades y capota suave. Nuestro vehículo de prueba casi totalmente equipado tenía un precio de $50,220 dólares; aunque vale la pena mencionar que, si busca un Wrangler Sahara con las mismas especificaciones exactas en el configurador de Jeep, el costo se eleva hasta $51,115 dólares debido a algunos cambios en el paquete de opciones. Un Wrangler JK Unlimited Sahara 2018 con equipamiento similar le costará $45,640 dólares, una diferencia de $5,475 dólares. Es un incremento considerable en el precio, pero si tenemos en cuenta que la nueva Wrangler se conduce de una manera más agradable además de su reciente calidad en el interior, vale la pena ese monto adicional.

Después de todo, este Jeep es el primer Wrangler que se conduce realmente tan bien en caminos pavimentados como en todoterreno. El Jeep Wrangler 2018 se enfrenta a un reto bastante grande y tiene que cumplir con ciertos objetivos contrapuestos, pero no cabe duda de que Jeep lo logró.  Bienvenido al siglo XXI.

Jeep Wrangler Unlimited Sahara 2018
PRECIO BASE $38,540 dólares
PRECIO DEL VEHÍCULO A PRUEBA $50,220 dólares
ESQUEMA DEL VEHÍCULO Motor delantero, 4WD, 5-pasajeros, SUV de 4 puertas
MOTOR 3.6L/285-hp/260-lb-ft DOHC 24-válvulas V-6
TRANSMISIÓN Automática de 8 velocidades
PESO EN VACÍO (DISTRIBUCIÓN DELANTERA/TRASERA) 4,391 libras (52/48%)
DISTANCIA ENTRE EJES 118.4 pulgadas
LARGO X ANCHO X ALTO 188.4 x 73.8 x 73.6 pulgadas
0-60 MPH 6.9 segundos
CUARTO DE MILLA 15.3 seg @ 89.9 mph
FRENADO, 60-0 MPH 128 pies
ACELERACIÓN LATERAL 0.73 g (promedio)
PISTA EN FORMA DE OCHO 28.3 seg @ 0.58 g (promedio)
AHORRO DE COMBUSTIBLE SEGÚN LA EPA 18/23/20 mpg
CONSUMO DE ENERGÍA CIUDAD/CARRETERA 187/147 kW-hrs/100 millas
EMISIONES CO2, COMBINADAS 0.97 lb/milla