Primer Manejo Pruebas

Jeep Wrangler 2018: Primer Manejo

El ícono se renueva y se vuelve más fuerte

El ícono se renueva y se vuelve más fuerte

Quizá la primera palabra que se me venga a la mente sobre el Jeep Wrangler es capacidad. Este vehículo todoterreno, diseñado para pelear en la Segunda Guerra Mundial, se ha vuelto un ícono en los senderos. Su capacidad, dinámica y estilo le han dado un gran balance desde 1945 y su gran historial le ha dado una imagen que pocos tienen en este segmento. Para el año modelo 2018, el Jeep Wrangler entró en una nueva generación, renovándose por completo y mejorando aún más su capacidad. Para probarlo viajamos a Tucson, Arizona donde manejamos en carretera y en una difícil pista de rocas y arena.

Aunque conserva su diseño en general, es fácil diferenciarlo del modelo actual. El nuevo Wrangler es más moderno, con una fascia delantera y faros redondos actualizados, así como con nuevas luces de circulación diurna que se ubican sobre los guardafangos, dándole un aspecto más juvenil. El capó recibió un ligero rediseño para mejorar el flujo de aire hacia los lados y aunque la aerodinámica y el Wrangler no van de la mano, el equipo de diseño logró darle un ángulo más inclinado al parabrisas para una mejor aerodinámica. Por atrás, las luces siguen con su tradicional forma cuadrada, mientras que la rueda de repuesto sigue presente, dándole ese típico aspecto.

Pero lo que más cambió se encuentra en el interior y bajo el capó. El Wrangler cuenta por primera vez con un motor 2.0 litros turbo de cuatro cilindros que entrega 270 hp y 295 libras-pie de torque y está asociado a una transmisión automática de ocho velocidades. La relación de la primera velocidad de este motor es 4.71, por lo que obtenemos más torque a la hora de practicar el todoterreno. Esto fue muy notable a la hora pasar sobre unas enormes rocas que formaban una pendiente de 26 grados. Con la barra estabilizadora desconectada, la caja de transferencia en 4Low y el diferencial delantero y trasero bloqueados, el Wrangler pudo subir una pendiente de 26 grados y al mismo tiempo pasar por unas enormes rocas sin ningún problema. Gracias a la ayuda de los chicos de Jeep Jamboree, quienes nos guiaban durante las hazañas difíciles, el Wrangler Rubicon de dos y cuatro puertas logró superar una de las pendientes más empinadas que este servidor jamás haya experimentado en off-road. El desempeño fue mejor en el modelo de dos puertas, gracias a que su corta distancia entre ejes y menos peso hacen que el torque llegue de una mejor manera a las ruedas. Sin embargo, el modelo cuatro puertas nunca experimentó ningún problema y también superó los obstáculos perfectamente.

Aunque el motor 2.0 litros fue nuestro preferido, el 3.6 litros V-6 se desempeña muy bien. Este motor ya estaba disponible en el Wrangler y recibió algunas modificaciones. Ahora entrega 285 hp y 260 libras-pie de torque y puede estar asociado a la transmisión automática de ocho velocidades o una manual de seis relaciones. El V-6 no entrega tanto torque como el cuatro cilindros, por lo que el 2.0 litros se desempeñó mejor en el todoterreno, sobretodo mientras pasábamos por las piedras grandes, donde era más fácil modular el acelerador. También habrá un motor diésel de 3.0 litros para los mercados de Canadá, Estados Unidos y México, mientras que en Latinoamérica tendrán un motor 2.2 litros turbodiésel. En ambos casos, los motores estarán disponibles en 2019. El motor V-6 con la transmisión manual entrega 17/23/19 mpg en ciudad/carretera/terreno combinado, mientras que con la transmisión automática de ocho velocidades entrega 18/23/20 mpg. Debido a que el motor 2.0 litros es totalmente nuevo, todavía no se tienen números de ahorro de combustible.

La capacidad todoterreno del Rubicon también mejoró con un radio de giro más pequeño y mejores ángulos de ataque (44), vadeo (27.8) y salida (37), así como una distancia al suelo más alta (10.9 pulgadas) para el modelo dos puertas. El modelo cuatro puertas cuenta con un ángulo de ataque de 43.9 grados, un ángulo de vadeo de 22.6 grados y un ángulo de salida de 37 grados. Además, la distancia al suelo del modelo de cuatro puertas es de 10.8 pulgadas. La profundidad de vadeo es de 30 pulgadas.

La suspensión mejoró, gracias a unos brazos de control delanteros y traseros más grandes que le dan un manejo más avanzado en la carretera. Sobre el pavimento, las vibraciones en la cabina son mínimas y se nota una gran mejora en comparación con el Wrangler saliente, ya que cuenta con un mejor control y una marcha más suave. Los amortiguadores se movieron un poco hacia afuera para darle un mejor control de la carrocería. Fuera de eso, la configuración se mantiene igual, con muelles helicoidales para tener un manejo placentero.

Pero la otra gran noticia está en el interior y es que Jeep ha equipado al nuevo Wrangler con mucha tecnología. El nuevo sistema de infotenimiento UConnect entrega comunicación y entretenimiento al conductor. Cuenta con Apple CarPlay y Android Auto, por lo que no tendrán que pagar extra por utilizar un sistema de navegación. Las pantallas disponibles son de 5.0, 7.0 y 8.4 pulgadas y tenemos que decir que UConnect es uno de nuestros sistemas favoritos, ya que su diseño lo hace muy fácil de usar. Además, en el tablero podremos encontrar una pantalla TFT de 7.0 pulgadas en donde el conductor puede ver mucha información sobre el Wrangler, como el cabeceo y balanceo, presión de los neumáticos, información de la caja de transferencia, etc. Todas estas son tecnologías que antes no veíamos en el Wrangler y por fin lo han modernizado en una industria que abraza todas las nuevas tecnologías que encontramos.

Pero la tecnología no sólo ha llegado adentro, sino también afuera. Para quienes son amantes de las actividades al aire libre, les encantará saber lo fácil que se ha vuelto quitarle el techo al Wrangler. Lo que antes era un proceso complicado, ahora se ha vuelto muy fácil. Existe la opción de un techo rígido convertible que con sólo pulsar un botón, el techo se abrirá automáticamente. Los paneles de las ventanas se pueden quitar con solo una persona y se pueden guardar en un saco en el maletero. También hay un techo rígido que puede quitarse por partes, pero ahora ya no se necesitan dos personas para hacerlo. Jeep simplificó este proceso tras haber escuchado muchas críticas de sus clientes. Quienes sean fanáticos del techo suave, este también está disponible y, aunque no tuvimos la oportunidad de ver cómo se opera, nos dicen que el proceso se ha simplificado.

Por el otro lado, la seguridad ha incrementado en el Wrangler. Incorpora muchas características de seguridad que antes no tenía como el monitoreo de punto ciego, alerta de tráfico cruzado en reversa, cámara de visión trasera, entrada sin llave y botón de arranque, arranque remoto, entre otros. Aunque todavía no vemos el control crucero adaptivo o asistente de mantenimiento de carril, esta es una gran mejora en el Wrangler, que antes no contaba con estas importantes características de seguridad.

Todo esto nos lleva a hablar sobre el precio y son los siguientes (todos aplican con el motor V-6 y transmisión manual):

3.6 Litros Sport Sport S Sahara Rubicon
2 puertas $26,995 dólares $30,195 dólares $36,995 dólares
4 puertas $30,495 dólares $33,695 dólares $37,345 dólares $40,495 dólares

Después de manejarlo durante todo un día en condiciones muy extremas, no hay duda de que el Wrangler es más capaz. El ícono del todoterreno sigue conservando su lugar y con esta modernización que le ha llegado se espera que atraiga a muchos más clientes para que puedan disfrutar de un sinfín de actividades al aire libre en lugares a los que pocos pueden llegar.