Primer Manejo Pruebas

Hyundai Santa Fe 2019 con especificaciones coreanas: Primer Manejo

Dejando el nombre de Sport y agregando más características

Dejando el nombre de Sport y agregando más características

En las últimas seis semanas, ayudé a llevar un Hyundai Nexo de hidrógeno de Los Ángeles a Las Vegas, me senté en el puesto de Lotus mediando sobre el excéntrico Byton EV, y conduje implacablemente de ida y vuelta por la autopista 405 con un dispositivo de ondas cerebrales en mi cabeza mientras probaba el sistema de conducción en autopista automatizado Super Cruise de Cadillac (sí, realmente lo hice). ¿Estoy loco? En mi pequeño mundo nerd, todo esto es estar en el bendito cielo.

Por lo cual, donde me encuentro ahora debe ser la “Tierra”. Bueno, la Tierra, todo un océano Pacífico hacia el oeste. Estoy parado en el enorme vestíbulo del Motorstudio de Hyundai en Goyang, Corea del Sur (algo así como un exploratorio de la fabricación de autos de Hyundai) mientras que las familias con hijos se arremolinan mirando las simulaciones de estampado de chapa metálica y pintura con robots. Y cerca de ahí yo estoy viendo la nueva Hyundai Santa Fe 2019. Camino a su alrededor. Un crossover normal, estable, con todo mejorado aunque se ve familiar, según lo que puedo distinguir. Mmm. Hasta ahora, nada por aquí, aunque esta es mi manera normal de proceder. Estoy comenzando a sentirme intranquilo y fuera de lugar, como un reportero de ébola del CDC que envían a cubrir un día de vacunas antigripales en la farmacia de Walmart.

Camino alrededor hacia su popa. Vaya, ahí está su nuevo nombre comercial, que me recuerda lo que dijo Hyundai sobre su estrategia de reposicionamiento de marca: aunque es realmente la cuarta generación de la Santa Fe Sport, la palabra “Sport” se retiró de la insignia. Ahora es solo la Santa Fe. Al mismo tiempo se incorporará la hermana “Santa Fe” grande de tres filas de este vehículo otro año más con su nuevo nombre que será Santa Fe XL, tras lo cual también se renovará por completo. Nombres modificados y reemplazos repentinos. ¿Entiende?

Un ingeniero disponible se presenta y me guía hacia la parte delantera del vehículo. Es mucho más expresivo, y Hyundai se enorgullece en describirlo como representante de su nuevo estilo auténticamente original (aunque no tengo claro qué es lo que estaba imitando su predecesor). Esos faros súper delgados en realidad no son faros; son luces de circulación diurna. Los verdaderos faros están abajo en donde uno esperaría ver los faros antiniebla. El resultado es una apariencia hambrienta e intensa, una cobra enrollada con la boca abierta y los ojos medio cerrados antes del ataque fatal. Retírese.

Detrás de eso tenemos uno de su conocido par de motores de gasolina remanentes: el de 2.4 litros con aspiración natural, 185 hp y 178 libras-pie, y el turbo de 2.0 litros de 235 hp y 260 libras-pie (con doble sincronización continuamente variable de válvulas).  Son motores familiares, aunque ahora ambos hacen girar transmisiones de ocho velocidades totalmente nuevas (que son un poco más ligeras que las anteriores de seis velocidades) antes de dispensar su potencia a las ruedas delanteras o, de manera opcional, a las cuatro ruedas (mediante el sistema de tracción integral altamente flexible de Hyundai). Y luego tenemos el motor diésel. ¿Qué? ¿Un diésel?

Es un motor turbocargado de 2.2 litros exclusivo para la opción con tercera fila; Hyundai pensó que los viajes familiares (con lo cual se marca la casilla para la tercera fila) podrían implicar una tercera fila y también un gancho para un remolque, así que el torque diésel expande toda su gama de aprovechamiento. Esta es una táctica más económica que un híbrido para mejorar las cifras de la EPA; además es una acción inteligente si vemos el problema a través de un popote.

Me conducen por los costados del auto, que el ingeniero dice está diseñado para comunicar un mensaje menos masculino y más orientado a la familia. Estoy en desacuerdo. La carrocería expresa tendones considerablemente tensos por abajo; además los arcos de las ruedas fuertemente moldeados y su aspecto más cuadrado en general sin duda me transmiten el mensaje de “hombre”. Pero luego sufro de un giro psicológico con el cristal lateral. Con la claustrofóbica trayectoria de la base de la ventana de tercera generación, que podía haber sido interpretada como una señal de no entrar para los pasajeros de la segunda fila, apenas si podía uno ver hacia fuera. Aunque hay una pizca remanente familiar de esa línea de carácter tipo palo de hockey, el cristal lateral es ahora una ventana para fotografías de Yosemite y Yellowstone para Instagram, y no solo desde la segunda fila. Incluso (si se inclina hacia delante) desde la tercera fila opcional, también.

El cristal se extiende más hacia atrás debido a que toda la Santa Fe se extendió considerablemente. Su longitud aumentó 2.8 pulgadas, la distancia entre ejes por 2.6; esto se manifiesta en 2.8 pulgadas adicionales de espacio delantero para las piernas y una pulgada adicional para la segunda fila. El volumen interior (comparando dos filas con dos filas) aumentó 3.9 pies cúbicos, mientras que el espacio para la cabeza en la tercera fila se beneficia de la línea del techo más cuadrada. Me trepé ahí atrás (mido 6 pies con 1 pulgada) y se puede sobrevivir si no le importa sentarse con las rodillas levantadas. (El cojín inferior está cerca del piso.)

Esa es la primera mitad del mensaje de la Santa Fe orientado a las familias. El resto se dice con las características: un botón en el borde interno del asiento del pasajero delantero para que el conductor pueda inclinarlo hacia delante para que aborden los pasajeros de la segunda fila, botones en la segunda fila para colapsarla y poder tener acceso a la tercera fila. Los sensores ultrasónicos en el revestimiento interior del techo trasero detectan movimiento en los asientos traseros y alertan al conductor, mediante una aplicación, que olvidó al pequeño Conrad ahí atrás en su apuro hacia la puerta del Starbucks. Y un truco genial que debería ganar el premio del año a la funcionalidad de seguridad para bicicletas (si existiera) es lo que Hyundai denomina como Safe Exit Assist (asistencia para salida segura). Por decir, si se encuentra estacionado en paralelo en una calle transitada, la detección de un auto (o bicicleta) que se aproxime desde la parte trasera bloquea las puertas de ese lado para que no puedan abrirse justo frente al pelotón que se aproxima. (O como le pasó al editor de pruebas de manejo asociado Erick Ayapana, que se desempeñaba antes como mensajero en bicicleta en San Francisco y fue golpeado por el pasajero de un taxi que realizó esta misma maniobra).

De repente, los encargados de medios de Hyundai nos dirigen hacia los elevadores del Motorstudio para bajar a la estructura de estacionamiento subterránea en donde una fila de Santa Fe (todos con un motor diésel de 2.4 litros de especificaciones coreanas) esperan nuestra prueba de manejo. Muy bien. Formo pareja con Chris Paukert de Roadshow de CNET y salimos en un viaje por la tarde de aproximadamente 4,000 millas, que en un momento nos llevó más allá de lo que parecían ser búnkeres camuflados a lo largo de la línea costera. Salgamos de aquí, Chris. La buena noticia (mala para Chris) es que esto me dio suficiente tiempo para hablar con él extensivamente acerca del Hyundai Nexo, del Byton y de la medición de ondas cerebrales en el modo Super Cruise del Cadillac. Lo malo es que, finalmente, la ruta comenzó a abrirse paso hasta las 5 p.m. El tráfico de Seúl. Encogí mis hombros. ¿Qué vamos a aprender en este embrollo?

Gran parte de lo que realmente importa, en realidad: tiempo para absorber este auto en su entorno natural. El nuevo interior del Santa Fe parece ser dos niveles superiores al del auto actual, al menos a la par con cualquier otro vehículo en este precio; los insertos profundamente plisados del asiento son vivamente elegantes, su textura sincroniza con otros detalles en la cabina. La visualización de los instrumentos se altera dependiendo del modo de conducción. Hay puertos USB dobles adelante y atrás, además de un botón en la cámara de visión trasera para ver lo que pasa allá atrás. Aunque el tablero y la consola central son atractivos y fáciles de usar, son contemporáneos; ya estoy malcriado por las superficies elegantes y futuristas en el Nexo, y realmente me gustaría que Hyundai las aplicara en todos los interiores que diseñen.

El tráfico en Seúl es abundante, pero avanza debido a que todos son mucho más complacientes. Algo parecido al tráfico de L.A. sin los carriles de conductores irritables que estuvieron así de cerca de enganchar el mismo papel en un Reality Show. La respuesta de aceleración, los cambios rápidos y la fluida acción de frenado de la Santa Fe simplifican el proceso de colarse en los huecos. Es fácil ver hacia fuera cuando la ruta de navegación solicita un giro rápido; la dirección es considerablemente natural y refinada. Los neumáticos 235/55R19 complementan la suspensión para un andar silencioso y suave. Pero principalmente, este es un crossover que se siente sólido, maduro, con un extenso acabado y cubierto de características interesantes que harán su vida (su verdadera vida) más sencilla. No es que cambie drásticamente nuestra percepción de la categoría, pero lo ejecuta tan bien que yo estaría golpeando nerviosamente mis dedos en la mesa de la sala de juntas en Toyota y Nissan. Se necesitaron 13 horas y 40 minutos de volar en un A380 para recordarme que el avance automotriz no siempre se basa en trenes motrices electrificados y una autonomía de Nivel 2.