Primer Manejo Pruebas

GMC Terrain 2018: Primer Manejo

Un pez fuera del agua

Un pez fuera del agua

Hay una lista intimidantemente larga de pequeños crossovers que superan las ventas de la GMC Terrain. La Toyota RAV4, Honda CR-V y Nissan Rogue comandan las mayores cifras este año con más de 200,000 ventas cada uno hasta julio, mientras que la Ford Escape, Chevrolet Equinox, Subaru Forester, Jeep Cherokee y Mazda CX-5 tratan de competir con ellos. GMC nunca ha posicionado a la Terrain como un participante con un volumen importante; en cambio prefiere competir en la categoría premium. Aunque no es una de las más vendidas, la Terrain no queda oculta en el fondo, al menos no esta vez. La GMC Terrain 2018 se distingue de las demás gracias a su estilo atípico, a estar disponible con un motor diésel y por la amplia gama de precios y “personalidades” de los modelos.

Para 2018, la Terrain adopta una apariencia mucho más interesante con diseños de parrilla revisados, faros en forma de “comilla” y un techo flotante. Además, su tamaño se redujo para posicionarse en el segmento de los crossovers compactos. GMC cortó 3.2 pulgadas de longitud, casi una pulgada de altura y 5.2 pulgadas de la distancia entre ejes del modelo anterior. Es casi 350 libras más ligera que la Terrain anterior en su forma base, o 425 libras más ligera si se comparan los motores del modelo superior con tracción total. Al igual que la Equinox 2018, la nueva Terrain migra a la arquitectura global D2. Con una estructura de la carrocería un 34 por ciento más rígida, la Terrain se posiciona para una experiencia de conducción mejorada.

Podrá comprar una Terrain por un precio de tan solo $25,970 dólares, pero la Denali con detalles cromados tiene un precio de al menos $38,495 dólares. Hace poco condujimos una Terrain Denali con tracción total y otros elementos que llevaron el precio hasta $44,450 dólares. Las Denali incluyen como equipamiento de serie un motor de 2.0 litros y 252 hp, el más potente de los tres nuevos motores turbocargados que se ofrecen en la Terrain 2018.

Equipada con ruedas de 19 pulgadas y una suspensión Denali especialmente calibrada, el modelo más alto del rango ofrece un andar bastante rígido. Al conducir por las calles de la ciudad de Pittsburgh, Pennsylvania, pudimos sentir casi todos los pequeños surcos en las carreteras. Por fortuna, la Terrain logró que no entrara el ruido del viento, aunque el ruido del tráfico a veces se sentía en la cabina. La nueva transmisión de nueve velocidades hizo su trabajo de pasar inadvertida y entregar toda esa potencia sin problemas.

En la actualidad, los modelos Denali representan alrededor del 10 por ciento de todas las ventas de la Terrain, pero GMC espera que esa cifra aumenta unos cuantos puntos porcentuales cuando entre la nueva generación. No tiene que optar por la Denali para obtener el robusto motor de 2.0 litros: está disponible como opción en los niveles de equipamiento SLE y SLT de medio rango.

El motor más pequeño de 1.5 litros turbo será el que más volumen tenga; GMC espera que abarque alrededor del 55 por ciento de las ventas. Cuando entramos a una Terrain equipada con este motor, la transmisión de nueve velocidades de serie y la tracción delantera, se sintió sorprendentemente ligera y alegre. Con 170 hp de potencia, el modelo no se siente como un compromiso, porque desarrolla potencia en forma rápida y fluida bajo demanda. No se sintió como una enorme diferencia en comparación con el de 2.0 litros.

Por fin llegamos ahora a la Terrain diésel. GMC admite que este modelo será para nichos y regiones específicos, que representan menos del 10 por ciento de las ventas. A pesar de su bajo nivel de producción esperado, la opción coloca a GMC en una posición favorable en el segmento de crossovers compactos. Es uno de los pocos vehículos en la categoría que se aventura en este territorio, junto con la nueva Equinox. Pronto Mazda se unirá a la contienda con una CX-5 diésel.

El 1.6 litros turbodiésel de la Terrain desarrolla 137 hp, pero también produce 240 libras-pie de torque. La combinación resulta ser suficiente para conducir aceleradamente cuando sea necesario. Acoplado a una transmisión de seis velocidades en vez de la de nueve velocidades, el modelo se siente un poco más brusco que las otras variantes de la Terrain. Corre con suficiente silencio en la autopista como para olvidar que está uno conduciendo un diésel. Y durante nuestro viaje de más de 80 millas de regreso al aeropuerto, fui testigo de que nuestro vehículo diésel con tracción delantera promedió un poco más de 38 mpg en ciertos puntos, conduciendo principalmente en autopista. El diésel está en el primer lugar del rango de la Terrain en términos de ahorro de combustible, con una clasificación de la EPA de 28/39/32 mpg en ciudad/carretera/combinadas.

Todos los modelos de la Terrain que condujimos tenían sus méritos únicos, aunque esperamos que la mayoría de los clientes estén felices con el motor 1.5 litros. Ligera y fluida, la sensación de la dirección ayudó a que la SUV se sintiera pequeña y maniobrable, aunque no tiene tanto agarre como algunas competidoras como la Mazda CX-5. Otro punto que se ignora con mucha frecuencia: no tuvimos ningún problema con la visibilidad hacia el frente. El parabrisas es lo suficientemente bajo como para poder ver el frente, y los espejos son del tamaño exacto para permitir una vista libre de obstáculos por las ventanas laterales.

La nueva palanca de cambios de la Terrain requiere un poco más de reflexión. Una palanca de engranes tradicional ocupa valioso espacio entre el conductor y el pasajero delantero. Las selecciones electrónicas de marcha en la nueva Terrain liberan esta área para que pueda usarse para cubículos de almacenamiento, portavasos y otras funciones. En la consola central, simplemente presione el botón correspondiente para entrar a Park o Neutral, o jale el botón correspondiente para seleccionar Reversa o Drive. Es difícil no alarmarse a la hora de tener que decidir si es necesario presionar un botón o jalarlo. Sin embargo, la característica funcionó correctamente y es algo a lo que probablemente se acostumbren los conductores con el tiempo. Para llegar a un veredicto final, es necesario probarla en situaciones que exigen cambios rápidos.

Arriba de los botones de los cambios hay un nuevo sistema de infotenimiento que actúa en forma muy parecida a un teléfono inteligente, con capacidad de desplazamiento y mapas que se pueden seleccionar y ampliar. Al reorganizar la pantalla de mapa principal, GMC hizo más fácil el acceso a funciones importantes como la opción de cancelar la ruta actual o cambiar el volumen de las indicaciones detalladas por voz. También observamos que el asiento trasero ofrece suficiente espacio para las piernas.

La Terrain es un pez fuera del agua en el segmento de crossovers compactos. Pero al final, solo sus méritos harán la diferencia. Dejamos la Terrain sintiéndonos satisfechos, aunque pruebas adicionales arrojarán más luz sobre sus puntos fuertes y débiles.