Primer Manejo Pruebas

Ford GT 2017: Primer Manejo

Ford construye un auto de carreras para la carretera

Ford construye un auto de carreras para la carretera

Las luces parpadean a través de la parte superior del volante mientras el sonido del escape se convierte en un bramido a pleno pulmón. Verde, rojo, azul … ¡cambio ahora! Las puntas de los dedos accionan la paleta de cambios derecha, un movimiento preciso que apenas si interrumpe la oleada de aceleración. ¡Curva! Al pisar fuertemente el freno con el pie izquierdo, los rotores de cerámica de carbono convierten instantáneamente el movimiento de avance en energía térmica. Chasquido, chasquido en la paleta de cambios izquierda, un correspondiente “braap-braap” del motor mientras la transmisión de doble embrague baja dos marchas sin problemas. Ahora es cuando ocurre la magia.

Los neumáticos delanteros responden a la fracción de segundo que el volante se mueve del centro. Izquierda, derecha, izquierda … El cupé futurista de perfil bajo baila por la curva en S con una velocidad imposible. Es tan rápido y ligero como preternaturalmente tranquilo, una primera bailarina en fibra de carbono y aluminio. Apriete el acelerador, sienta el momento preciso en que los neumáticos traseros llegan al límite de adhesión y mueva lentamente el volante hasta el tope opuesto para mantener un derrape suave al salir de la última curva a la izquierda. ¡Qué agilidad! ¡Qué precisión! El diálogo tranquilo, conciso y constante con el chasis a través de los dedos de sus manos y pies y el trasero sobre el asiento: es un superauto como ningún otro. Este es un Ford como ningún otro.

Sí, entendió bien. Un Ford. El Ford GT 2017 es un auto extraordinario, no solamente por lo que hace, sino también por lo que es.

2017 Ford GT front three quarters

Ford llama al GT “un auto de carreras para la carretera” y esta vez no es una estrategia de marketing. El GT nació de un acérrimo deseo de un pequeño grupo de entusiastas en Dearborn de correr una carrera en Le Mans en 2016 y (con suerte) celebrar el 50 aniversario del épico final 1-2-3 de Ford en la legendaria carrera de 24 horas con otra victoria sobre Ferrari, aunque esta vez en la clase GTE para autos de producción en serie. El plan original, bajo el nombre clave de Proyecto Silver, era correr un Mustang. Pero cuando el equipo encabezado por el jefe de desarrollo de productos de Ford, Raj Nair, descubrió todas las modificaciones que tendría que hacer para poder competir con el Ferrari 488, descartó la idea.

Pero vencer a Ferrari una vez más en Le Mans era una comezón que Nair y su equipo, que incluía al nuevo jefe de Ford Performance y anterior jefe de diseño de Mustang, Dave Pericak, junto con el director de diseño Chris Svensson de Ford Americas, tenían que rascar.

El GT nació de un programa “skunkworks” autorizado por Nair, pero se mantuvo fuera del radar y de la vista para todos, excepto un puñado de empleados de diseño e ingeniería. Trabajando desde un sótano cerrado con candado en el centro de desarrollo de productos de Ford, reuniéndose después de horas hábiles y los fines de semana, el equipo se concentró en crear un auto deportivo totalmente nuevo que pudiera ganar en Le Mans. Era importante observar también que debía fabricarse y venderse como vehículo de carretera, de modo que pudiera calificar para la clase GTE. Todos entendieron que estábamos hablando de construir un Ford GT totalmente nuevo.

2017 Ford GT rear three quarter

La decisión de fabricar el nuevo GT con base en el motor V-6 biturbo de 3.5 litros de Ford se tomó anticipadamente, y no solo porque usar un motor que promocionara la marca EcoBoost de la compañía facilitaría el hecho de vender la idea a Bill Ford, Alan Mulally y Mark Fields, sino también porque las dimensiones compactas del motor podrían hacer al auto más pequeño, ligero y aerodinámico. El equipo desarrolló el motor GT a plena vista, instalándolo en el prototipo Daytona de Riley-Ford que corría el equipo de Chip Ganassi en el campeonato United SportsCar. “En ese entonces el Sr. Ganassi realmente no sabía lo qué le estábamos pidiendo que hiciera aparte de correr el motor en la serie de prototipos”, dice Pericak. “Lo que estábamos haciendo era probar nuestra tecnología”.

Mientras tanto, Svensson y un pequeño equipo de 12 diseñadores y modeladores estaban dando forma a una propuesta radical del auto de motor central. El equipo había optado por tres posibles temas: uno que reelaborara las pautas del icónico GT40, otro que optimizara la eficiencia en el rendimiento y uno más que se enfocara en una belleza pura. Lo que ve en el nuevo Ford GT es todo lo anterior. “Cuando tuvimos la primera revisión con Raj,” dice Svensson, “él dijo ‘van a tomar esos tres temas y conjugarlos en una sola entidad'”.

Una vez que se terminaron los modelos en arcilla, Nair tuvo lo que Pericak describe como una conversación ligeramente incómoda con Ford, Mulally y Fields: “no debes utilizar recursos de la empresa para algo que no está aprobado”, y los llevó a la sala del sótano con llave para que vieran lo que su equipo había estado haciendo en su tiempo libre. “Se encontraron con uno de los autos más hermosos que hubieran visto jamás”, Pericak sonríe. “Convencerlos después de eso no fue muy difícil”.

Con los altos funcionarios de Ford a bordo, el nuevo Ford GT, ahora bajo el nombre clave de Proyecto Phoenix, estaba autorizado, aunque la existencia del auto seguía siendo un secreto celosamente guardado. Y con la carrera Le Mans 2016 a menos de dos años de distancia, la presión sobre el equipo de desarrollo era intensa. “Diseñamos al mismo tiempo el auto de carretera y el auto de carreras, y los construimos al mismo tiempo”, dice Svensson. “Hubo un constante ir y venir entre ingeniería y diseño, algo que nunca antes había sucedido en ningún otro programa de autos”.

2017 Ford GT front three quarter in motion 04 1

Los objetivos clave para el equipo del Proyecto Phoenix eran bajo peso, alta eficiencia aerodinámica y muchos caballos de fuerza. Por ello, el GT está fabricado casi totalmente de fibra de carbono y aluminio. El habitáculo de carbono se reduce drásticamente hacia la parte trasera, y tanto el conductor como el pasajero se sientan hombro con hombro. Para ahorrar espacio, los asientos están fijos (los cojines se encuentran justo en el piso) y en su lugar, se mueven el volante y los pedales. El tablero, con conductos de ventilación para el HVAC moldeados, es una parte integral de la estructura del habitáculo. Hay una pequeña pantalla de navegación y controles para el sistema HVAC en el centro del tablero, un botón de arranque, una perilla de cambios y varios interruptores menores en una consola central muy delgada, y un panel de instrumentos digital, que veremos en el Mustang 2018. Todos los demás controles están en el volante tipo auto de carreras.

El GT anda sobre una suspensión similar a la de un auto F1, con brazos ajustables que accionan muelles helicoidales y de barras de torsión montados en forma remota que trabajan en serie, con los muelles conectados a amortiguadores con válvula de carrete Multimatic DSSV mediante barras de torsión cortas. En la parte de abajo se encuentra el piso aerodinámico estilo auto de carreras, y en la parte trasera, el alerón que no solamente se despliega para incrementar la fuerza descendente, sino que también cambia de forma.

Pero he aquí todo lo que ustedes quieren saber: ¿se puede tener realmente un superauto con un motor de seis cilindros?

Una exhilarante apaleada a lo largo de un camino sinuoso, una vuelta rápida en cualquier pista de carreras, una punzante carga con el acelerador a fondo hasta la velocidad máxima, responde enfáticamente a esa pregunta: oh sí, claro que se puede. Con 647 hp a 6,250 rpm y 550 libras-pie de torque a 5,900 rpm, el Ford GT tiene más potencia que un Ferrari 488 y más torque que un McLaren 675LT; y ambos son impulsados por motores V-8.

En modo Normal, el EcoBoost V-6 es tan dócil y manejable por la ciudad como si estuviera en una F-150. La transmisión Getrag de doble embrague y siete velocidades cambia fluidamente entre una relación y otra. Pero si cambia a los modos Sport o Track, activando el sistema anti-lag que reduce el tiempo para alcanzar el torque máximo a 3,000 rpm de 1.2 segundos a 0.7 segundos, la bestia interior se despierta. Si pisa el acelerador a fondo, el aburrido zumbido de aceleración parcial se transforma explosivamente en una desgarradora pared de sonido, mientras el conductor es empujado hacia el respaldo del asiento en una violenta oleada de aceleración.

Los chicos de Ford no dan mucha información acerca del sistema anti-lag, pero todo lo que necesita saber es que funciona. La respuesta de aceleración es instantánea, urgente e incandescente, alimentando medidas quirúrgicamente precisas de torque a los neumáticos traseros. En modo V-max (velocidad máxima), en donde los componentes aerodinámicos activos están configurados para generar un arrastre mínimo (y el control de estabilidad está ajustado lo más restrictivamente posible porque no hay mucha fuerza descendente como resultado), Ford dice que el GT alcanza 216 mph. Así que olvide el número de cilindros y regocíjese en el hecho de que el GT no solamente tiene el motor EcoBoost más poderoso que se haya construido, sino que también cuenta con uno de los motores más potentes que Ford haya puesto en un auto para uso en las calles. Punto.

Aparte del zumbido del escape a velocidades crucero (hasta ahora la peor característica del motor y algo en lo que los ingenieros de Ford siguen trabajando para corregir), el tren motriz del GT es poderoso e impresionante. Pero su chasis es mejor. Debido a la poca altura y ligereza (el supuesto peso en vacío es de poco más de 3,050 libras), el GT es estupendamente bueno para cambiar de rumbo, probablemente mejor que casi todos los demás superautos en el sector. Es tan ágil, tan instantáneamente sensible a las maniobras del volante, y aun así permanece perfectamente equilibrado y sereno en la puesta en práctica. El conductor sabe exactamente lo que están haciendo los neumáticos delanteros y traseros en cualquier momento, y se puede ajustar la postura del auto en las curvas a voluntad, mediante el acelerador. El GT podría ser un superauto de motor central con 647 hp y 216 mph, pero se siente tan alegre y confiable como un Miata.

Toda esta magia del chasis se logra sorprendentemente mediante muy pocos trucos electrónicos, según los estándares de los superautos del siglo 21. Hay tres modos principales de conducción: Normal, Sport y Track. En modo Normal la altura de circulación se establece en 4.7 pulgadas, el alerón trasero se despliega a 90 mph y hay una configuración Comfort adicional disponible para calmar todavía más el andar en caminos en mal estado. Al seleccionar el modo Sport se activa el sistema anti-lag, se reduce el nivel de intervención del sistema de control de tracción y se puede desplegar el alerón trasero a 70 mph. Aunque los movimientos de la carrocería se controlan con mucha rigidez, el andar del GT es notablemente bueno para un auto tan ligero sobre neumáticos de perfil bajo, con mucho menos ruido y dureza en los impactos que un Porsche 911 GT3.

2017 Ford GT track mode 1

El modo Track, que solamente puede seleccionarse mientras el auto se encuentra detenido, es el truco especial del GT. El alerón trasero se dispara hacia arriba y el auto baja instantáneamente 2 pulgadas, como un auto de carreras que baja de los gatos en el carril de pits, ya que los muelles helicoidales se comprimen mediante un sistema hidráulico de alta presión que también controla la dirección, la transmisión y el alerón trasero. Ahora el índice de rigidez es más rígido en general, gracias a las barras de torsión cortas. Sin embargo, el GT no se inmuta por las protuberancias y topes a mitad de curva, y atraviesa felizmente los bordillos en las curvas. Los componentes aerodinámicos activos ofrecen una magnífica estabilidad en alta velocidad, especialmente al pasar por curvas rápidas y durante el frenado brusco.

El fenomenal Ford GT 2005-2006 fue un cariñoso homenaje para el GT40, en donde el jovial estilo de la década de 1960 se remasterizó digitalmente para el siglo XXI y un estruendoso V-8 produce la pista de sonido requerida. El Ford GT 2017 cumple lo que promete: justo igual que el GT40 original, realmente fue diseñado para ganar en Le Mans. Y eso implica aceptar algunos compromisos. El motor V-6 zumba horriblemente a velocidades crucero. Los propietarios de generosas proporciones encontrarán la cabina un poco apretada e incómoda. La ejecución de los paneles y las piezas de fibra de carbono es profesional más que deslumbrantemente perfecta, como en un Bugatti o en un Pagani. Aunque tiene navegación satelital, incluso control de velocidad crucero y un andar extraordinariamente dócil en el camino, este no es un auto para viajar plácidamente por las autopistas interestatales de una costa con mar radiante.

Y en verdad nada de eso importa, ya que el Ford GT ofrece una experiencia de conducción espectacularmente única. Es ruidoso y sin censura, ágil y preciso, rápido en una línea recta y en las curvas. No es, como las versiones para pista de los Porsche, Ferrari y Viper, un auto de carreras con el equipo para correr atornillado. Es un auto de carreras que usted puede conducir en la carretera.

Ford GT 2017
PRECIO BASE $450,000 dólares
ESQUEMA DEL VEHÍCULO Motor central, RWD, 2-pasajeros, cupé de 2 puertas
MOTOR 3.5L/647-hp/550-lb-ft doble turbo DOHC 24-válvulas V-6
TRANSMISIÓN automática de doble embrague de siete velocidades
PESO EN VACÍO 3,050 libras (fabricante)
DISTANCIA ENTRE EJES 106.7 pulgadas
LARGO X ANCHO X ALTO 187.5 x 78.9 x 43.7 pulgadas
0-60 MPH 2.8 seg (estimado Motor Trend)
AHORRO DE COMBUSTIBLE SEGÚN EPA 11/18/14 mpg ciudad/carretera/terreno combinado
CONSUMO DE ENERGÍA EN CIUDAD/CARRETERA 306/187 kW-hrs/100 millas
EMISIONES CO2, COMBINADAS 1.46 libras/milla
DE VENTA EN LOS ESTADOS UNIDOS Actualmente