Primera Prueba Pruebas

Ford F-150 2018 Lariat y XL: Primera Prueba

Desde el trabajo hasta la comodidad, la F-150 es muy completa.

Desde el trabajo hasta la comodidad, la F-150 es muy completa.

La Ford F-150 ha sido el vehículo más vendido de los Estados Unidos durante muchos años, y ha estado en el mercado desde 1948, cuando la F-Series salió al mercado. La F-150 2018 recibió una actualización de medio ciclo tras haber recibido hace tres años un chasis de aluminio que le ayudaría a tener un peso más ligero y mejorar su ahorro de combustible. Como parte de esta actualización, la camioneta recibió un exterior actualizado, nuevos motores, nuevos colores interiores, mejores características de seguridad y el sistema de infotenimiento SYNC3. ¿Cómo le afectan todos estos cambios a una camioneta sólida? Probamos dos diferentes F-150, la versión base llamada XL y la Lariat, que es más equipada.

Probamos el actualizado motor 2.7 litros EcoBoost doble turbo V-6 y el nuevo motor base, un 3.3 litros V-6. El motor turbo está asociado a la nueva transmisión automática de 10 velocidades que fue desarrollada en conjunto con General Motors, pero el motor 3.3 litros está acoplado a una transmisión de seis velocidades. El 2.7 litros ahora produce hasta 400 libras-pie de torque (en comparación con los 375 libras-pie de antes), por lo que se siente una gran potencia cuando está frente al volante. Aunque únicamente produce 325 hp, el torque hace que la camioneta se mueva de forma rápida. La transmisión automática de 10 velocidades trabaja bien con el motor turbo, sus cambios rápidos y su habilidad de saltarse algunos engranajes cuando hace cambios hacia arriba o hacia abajo. Sin embargo, nuestro editor en jefe Ed Loh, observó que con 10 cambios de donde elegir, la transmisión tiene un tendencia de brincar demasiado.

El 3.3 litros V-6 que se encuentra en nuestra F-150 XL no es tan potente, pero es aceptable considerando que tiene listos sus 290 hp y 265 libras-pie de torque. Inmediatamente se dará cuenta de la falta de torque en comparación con el motor 2.7 litros V-6 debido a que el motor menos potente necesita de más revoluciones para producir su potencia. Sin embargo, su respuesta fue suave. Muchos editores comentaron que la transmisión necesitaba hacer cambios más rápidos hacia abajo, especialmente en la carretera. Y la transmisión parecía hacer muchos cambios cuando manteníamos una velocidad estable, sobretodo en la carretera. En modo Sport y Tow (remolque) este problema no fue tan consistente debido a que la transmisión está diseñada para quedarse más tiempo en un solo engranaje.

En la pista de pruebas, la F-150 Lariat 2.7 litros V-6 llegó a las 60 mph en 7.0 segundos y completó el cuarto de milla en 15.5 segundos a 89.5 mph. En contraste, la F-150 XL con su motor 3.3 litros V-6 llegó de 0-60 mph en 7.6 segundos y terminó el cuarto de milla en 15.9 segundos a 88.2 mph. Nada mal para un motor base. Pero en donde encontramos una gran diferencia entre ambas camionetas fue en el frenado, ya que la Lariat necesitó de 119 pies para frenar de 60-0 mph en comparación con los 129 pies de la XL. En nuestra pista en forma de ocho, ambas camionetas tuvieron un promedio de 0.59g, pero la Lariat completó el hecho en 28.4 segundos en comparación con los 28.6 segundos de la XL. Ambas también produjeron una aceleración lateral similar; 0.76 g para la Lariat y 0.75 g para la XL.

La F-150 se maneja bastante bien, incluso con las ruedas grandes de la Lariat. Nuestro editor de pruebas, Chris Walton, estuvo más impresionado con la dirección de la Lariat, que calificó como “increíblemente precisa e incluso te da retroalimentación” de lo que sucede en la carretera. La comodidad no ha sido sacrificada a favor del manejo, gracias a que el chasis de la camioneta le entrega un nivel balanceado que no lo hace sentirse fuera de lugar. La variante XL también es muy suave, pero es un poco más rígida que la Lariat sobre el pavimento maltratado. Alex Nishimoto, editor de noticias, sintió muchas más vibraciones a través del volante y señaló que la suspensión de la XL brinca un poco más en comparación con la Lariat.

La calidad interior en la F-150 Lariat puede percibirse como un auto de lujo, con muchos materiales suaves al tacto y buenos terminados, incluso en el tablero. Todos los lugares donde usted descanse su brazo o su mano están acolchados. Los asientos delanteros pueden ajustarse en muchas posiciones, así que es muy cómoda al volante. Hay terminados de madera en las puertas y el tablero, dándole a la cabina un ambiente lujoso. La cabina crew ofrece mucho espacio en los asientos traseros, además de tener buen espacio para la cabeza y las piernas.

Por su parte, el interior de la F-150 XL es completamente de vinyl, por lo que ha sido diseñada como una camioneta para el trabajo. Las variantes SuperCab tienen puertas pequeñas en la parte trasera que se abren completamente hasta atrás, dándole mucho espacio para entrar. Sin embargo, Nishimoto señaló que los asientos traseros están un poco apretados con tres adultos. La calidad de materiales sin duda es menor que en la Lariat, y eso se muestra en el tablero y los paneles de las puertas, que están hechos de plástico duro. Aún en los viajes largos, los asientos de la F-150 XL se sintieron bastante cómodos.

El sistema de infotenimiento SYNC3 de Ford es fácil de usar, con una pantalla táctil que responde de forma rápida y una configuración simple, además de que integra Apple CarPlay y Android Auto. Los comandos de voz en inglés los entiende bien en comparación de otros rivales. La F-150 Lariat estaba equipada con el sistema de audio B&O Play que es uno de los mejores, con un sonido nítido y poca distorsión. En total, hay cuatro puertos USB y dos entradas de 120 voltios en la F-150 Lariat, así que cargar dispositivos móviles no debería de ser un problema.

La F-150 XL no cuenta con el sistema SYNC3 y en su lugar encontramos una versión más simple pero que cuenta con grandes características incluyendo Pandora y Spotify. A pesar de que la pantalla es mucho más chica que algunos teléfonos inteligentes, la cámara de visión trasera es clara y cuenta con líneas que ayudan a posicionar mejor la camioneta a la hora de estacionarse, e incluso tiene un zoom que le ayuda a conectar el remolque, algo que Loh calificó como impresionante. Sin embargo, sólo hay un puerto USB en la versión XL.

La F-150 lo tiene a uno cubierto, ya sea para una camioneta para el trabajo o una más lujosa. Claro, la Lariat es la variante menos equipada de las versiones de lujo, pero la calidad interior y nivel de comodidad valen la pena. La camioneta XL confirma su promesa de ser un vehículo utilitario con características que deben de ser cómodas durante el trabajo, ya sea desde los pequeños espacios de almacenamiento, su piso de vinil o los asientos que son fáciles de limpiar. La camioneta de tamaño competo de Ford es un gran vehículo para una variedad de esquemas – desde una camioneta lujosa hasta una diseñada para el trabajo.