Pruebas

A Fondo con la Ford Escape 2017

Pasito pa’ delante pasito pa’ atrás.

Pasito pa’ delante pasito pa’ atrás.

Para participar en el segmento más caliente del momento, la Ford Escape 2017 se renovó por completo hace poco más de un año. La SUV con espacio para cinco pasajeros se ha mantenido como el vehículo más vendido de Ford después de la F-Series, aunque en el último año ha tenido una ligera caída por la llegada de más competencia. Aún así, la Escape se ha mantenido entre las líderes del segmento, teniendo una fuerte batalla con la Honda CR-V y la Nissan Rogue. Para identificar las mejoras de este modelo, pasé una semana manejándola en las calles de Los Ángeles, California.

El modelo que tuve a prueba fue el más equipado que lleva el nombre de Titanium. Está propulsado por un motor 2.0 litros EcoBoost que produce 245 caballos de fuerza y 275 libras-pie de torque, asociado a una transmisión automática de seis velocidades. Toda esa potencia puede llegar a las cuatro ruedas a través de un sistema de tracción total que entrega un buen agarre en las curvas. La Escape se siente ágil desde el arranque. El turbolag es mínimo, mientras que la caja hace un trabajo decente con los cambios suaves y rápidos cuando sea necesario. El manejo suave llega gracias a su suspensión independiente atrás y adelante, mientras que la dirección eléctricamente asistida no entrega una sensación muy buena de lo que ocurre en las ruedas, pero es algo que aprecian la mayoría de los clientes de la Escape.

En el interior encontramos un gran equipamiento, algo que apreciarán las familias. Entre la tecnología que llega a la Escape 2017 se encuentra el nuevo sistema de infotenimiento SYNC 3, que es compatible con Apple CarPlay y Android Auto a través de una pantalla táctil de 8 pulgadas. Aunque nosotros no tuvimos problemas para usarlo durante nuestra prueba, sabemos que ha habido muchas críticas debido a que muchas veces se congela. Yo me ahorraría los $750 dólares del sistema de navegación y utilizaría mi iPhone para guiarme alrededor de la ciudad. Además, Ford habilitó la aplicación FordPass en la Escape, por lo que los usuarios podrán encender el vehículo, monitorear los niveles de gasolina y la presión de los neumáticos, así como tener la ubicación del vehículo a través de su teléfono inteligente.

Nuestro modelo a prueba estaba equipado con el sistema Sony de 10 altavoces, dos puertos USB y 3 entradas de 12 voltios, lo suficiente para mantener a los pasajeros conectados durante un viaje largo. La cabina goza de un buen espacio para los pasajeros y quienes viajen en la fila trasera no tendrán problema para los viajes largos. En cuestión de materiales, la Escape Titanium cuenta con terminados suaves al tacto en la mayoría de las partes donde nuestros brazos tocan.

Nuestro modelo estaba equipado con algunas características de ayuda al conductor como control crucero adaptivo y asistente activo de estacionamiento, pero le hacían falta muchas características de seguridad, como el asistente y la alerta de mantenimiento de carril, algo que sus otros competidores llevan de serie desde la segunda versión más equipada.

En términos de ahorro de combustible, la Escape 2017 con el motor 2.0 litros turbo entrega 20/27/23 mpg en ciudad/carretera/terreno combinado, según la EPA. Sin embargo, la computadora de la Escape nos aseguró que tuvimos un ahorro de 16.3 mpg durante la semana que pasamos a bordo, algo que nos llamó mucho la atención. Encontraste, la Honda CR-V AWD entrega 27/33/29 mpg, mientras que la Nissan Rogue AWD entrega 25/32/27. La nueva Chevrolet Equinox 2018 con el motor 2.0 litros turbo tiene un rendimiento de 22/28/24 mpg, según la EPA. Todos estos modelos se ubican por arriba de la Escape, dejando a la Ford hasta abajo de la tabla.

En general, nos quedamos contentos con el manejo de la Ford Escape 2017, aunque nos gustaría ver más características de seguridad y un mejor ahorro de combustible. La fuerte competencia ha hecho que Ford sufra en los últimos meses con este modelo, ya que en menos de seis meses se han renovado la Honda CR-V, Chevrolet Equinox y Mazda CX-5.