Pruebas

A Fondo con el Subaru Impreza Sport 2018

Tracción integral para todos

Tracción integral para todos

Si hay una marca que conoce bien los nichos es Subaru. El fabricante nipón conoce bien a sus clientes y además de ir creciendo poco a poco sus ventas, sus clientes continúan regresando a la marca. Con el nuevo Impreza, Subaru no solo espera que regresen sus clientes, sino también conquistar a muchos que estén interesados en el segmento de los sedanes compactos, y con una nueva plataforma y muchas características de serie, el Impreza Sport es un buen atractivo.

Para empezar, hay que dejar en claro que el nombre Sport sí aplica. Además de recibir un aspecto que lo distingue de los demás Impreza, el Sport únicamente está disponible con una transmisión manual de cinco velocidades. La tracción integral y el motor Bóxer son dos características que llegan de serie en el modelo. La transmisión está asociada a un motor 2.0 litros que entrega 152 caballos de fuerza y 145 libras-pie de torque, lo suficiente para un sedán de este tipo. Durante la semana que pasé manejando el Impreza Sport, me gustó mucho la calidad de manejo que ofrece. La potencia del motor combinada con la transmisión manual hace que sea muy divertido de conducir. Gracias a la tracción integral, el sedán está bien plantado en las curvas, y con solo pisar levemente el acelerador, un gran sonido proveniente del motor iluminará la cabina, haciéndonos sentir que vamos más rápido de lo que realmente conducimos. Debo reconocer que me hubiera gustado ver una transmisión de 6 velocidades, ya que se escucha un poco viejo cuando hablamos sobre una transmisión de cinco relaciones en un modelo nuevo. Sin embargo, la palanca de recorridos cortos era precisa de operar, mientras que el pedal del embrague entregaba una buena sensación sin ser muy rígido.

 

El Impreza Sport también está equipado con el asistente de arranque en pendientes, que previene que el vehículo se vaya hacia atrás cuando estamos parados en una pendiente esperando a que el tráfico avance. Aunque el asistente hace un gran trabajo, hubo algunas veces en donde noté que el freno se quedaba activado incluso cuando ya estaba pisando el acelerador. Esto hacía que el Impreza avanzara hacia adelante con más impulso y hacía la aceleración un poco ríspida. Una característica que encaja bien en este modelo son los pedales de aluminio, que además de verse deportivos le dan un toque especial.

 

Al ser el modelo Sport, nuestro Impreza estaba equipado con un spoiler en color negro ubicado sobre el maletero. Esta es una de las principales características que visualmente destacan del Impreza Sport, al igual que los paneles de estribo en la parte inferior de las puertas. Las ruedas de 18 pulgadas le dan un aspecto más fuerte en la carretera, ya que se ven grandes para un sedán de este tipo.

En el interior, el modelo Sport cuenta con buenas amenidades para el conductor. Nuestro modelo estaba equipado con asientos de tela con costuras en color rojo contrastantes, volante y palanca de cambios tapizados en cuero, así como un sistema de infotenimiento Starlink operado a través de una pantalla táctil de 8.0 pulgadas. Este sistema es compatible con Apple CarPlay y Android Auto y fue muy fácil de usar aún cuando mi iPhone no estaba conectado. Los asientos y la cabina en general era cómodos, con una buena visibilidad hacia afuera.

Recordemos que en este segmento compite el Honda Civic, Hyundai Elantra y Chevrolet Cruze, y el Subaru Impreza es el único de estos tres que tiene tracción integral. En el interior también encontramos una pantalla más chica ubicada arriba de la pantalla central y ésta entrega todo tipo de información para el conductor. Es demasiado intuitiva, e incluso muestra una imagen del vehículo que prende y apaga los faros o las luces direccionales cuando éstas están prendidas o apagadas. Otra de las cosas que encontré muy útil fueron los asientos traseros abatibles, que se doblan de una forma casi completamente plana. Mi tabla de surf de ocho pies de largo cupo fácilmente en este sedán con los asientos abatidos.

Si bien Subaru ofrece buenas características de seguridad en otros modelos, el Impreza Sport contaba con muy pocas. Las únicas características opcionales con las que contaba nuestro modelo eran la alerta de monitoreo de punto ciego y alerta de tráfico cruzado en reversa. No hay control crucero inteligente, alerta de salida de carril o asistente de mantenimiento en el carril. Para un sedán que cuesta casi $25,000 dólares, eso es algo malo, sobretodo cuando lo comparamos con el Civic, que ofrece todas estas características y más a partir del modelo EX con Honda Sensing, que está disponible desde los $20,540 dólares.

Por el lado del ahorro de combustible, el Impreza Sport entrega 23/31/26 mpg en ciudad/carretera/terreno combinado. Esto lo pone debajo del Civic Sport (que cuenta con un motor 1.5 litros) pero también por debajo del Mazda3 2.0 litros con transmisión manual de seis cambios. Estos modelos entregan 29/38/33 mpg y 28/38/31 mpg, respectivamente. Sin embargo, entrega exactamente el mismo ahorro de combustible que el Hyundai Elantra GT con el motor 2.0 litros y la transmisión manual de seis velocidades.

En general, el Subaru Impreza Sport es un modelo divertido de manejar con buenas características. Si lo que ustedes buscan es más características de seguridad y un muy buen manejo, entonces el Civic podría ser un mejor vehículo. Pero si prefiere un manejo divertido con tracción integral y un potente motor, entonces el Subaru Impreza Sport puede ser una gran elección.