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Ferrari 488 GTB es el Best Driver’s Car de Motor Trend 2017

El ganador.

El ganador.

Cuando un auto es tan bueno como el Ferrari 458 Italia que ganó el premio Best Driver’s Car en 2011, no es necesario cambiar mucho. Pero Ferrari de todas maneras lo hizo, y produjo el aún más impresionante 488 GTB.

Aunque se reutilizó gran parte de la mitad delantera del auto, el vehículo se recalibró en su totalidad. La nueva carrocería se diseñó con servil devoción a la aerodinámica, y el 488 cuenta con un sistema de reducción de resistencia controlado electrónicamente en el difusor trasero, además de un difusor soplado inspirado en Fórmula 1 en la parte trasera de la carrocería. El nuevo V-8 biturbo de 3.9 litros desarrolla unos asombrosos 661 hp y 561 libras-pie de torque, y controla cuidadosamente los niveles de impulso a velocidades bajas del motor para mantener los turbocargadores moviéndose rápidamente y la aceleración lineal. El sistema de dinámica de vehículos Slide Slip Control (control de deslizamiento lateral) de segunda generación controla ahora los amortiguadores adaptativos, el control de tracción, el control de estabilidad y el diferencial de deslizamiento limitado controlado electrónicamente. La transmisión automática de doble embrague y siete velocidades, la única opción disponible, cuenta con nuevas relaciones y realiza los cambios con más rapidez. Mientras tanto, la suspensión trasera es más amplia que nunca.

Con 661 caballos de fuera y solo 3,412 libras de fibra de carbono para desplazar, el 488 GTB alcanza las 60 mph a toda velocidad en solo 2.7 segundos y pasa el cuarto de milla en impactantes 10.6 segundos a 135.2 mph. Si lo soltamos en la pista en forma de ocho, registra un tiempo de vuelta de 22.6 segundos con un promedio de 0.99 g. Al tomar las curvas en estado estable en la pista de derrape, logra una fuerza de tracción de 1.02 g. Para detenerse desde 60 mph solo requiere 94 pies.

NOSOTROS DECIMOS

“Vaya. Ese es un superauto. Ferrari prueba aquí y ahora por qué es el estándar de excelencia. La velocidad es absolutamente increíble. Es tan increíblemente potente y, a la vez, tan lineal. Es una fuerza de la naturaleza, es como ser atrapado por un tornado. Hay cero retraso del turbo. Aún así, se modula fácilmente. El ESC es mágico. Veo la luz parpadear, pero no tengo idea de lo que está haciendo. Completamente invisible. Sé por la pista en forma de ocho que, si se lo deja por su cuenta, se mueve hacia la izquierda, pero no en modo Race. El manejo es perfecto. Fluye como rápidos de aguas turbulentas a través de las curvas. La transferencia de peso es suficiente como para sentir que uno es quien está poniendo presión (aunque en realidad no es así), el agarre es interminable y aún así es muy ligero y sensible. La dirección es fantástica. Usted piensa. El auto se mueve. Casi no es necesario pensar. El instinto se manifiesta y el auto responde. Mi única queja son los frenos. Son muy sólidos pero para mí se sienten demasiado inexpresivos. Si viene a alta velocidad y quiere frenar, debe presionar como si tratara de romper el pedal. – Scott Evans

“¡Madre mía! ¿Cómo es que un auto tan potente puede ser tan fácil de conducir? Tiene la mayor cantidad de potencia del grupo; se requiere valentía para pisar el acelerador a fondo por primera vez. Los límites de esta cosa están más allá de mis capacidades, pero eso no impide divertirse en los límites inferiores. Este es un auto que lo hace sentir a uno como un superhéroe. Parte de ello se debe a que se puede aprovechar al máximo cada uno de sus 661 caballos de fuerza. Fiel a la forma exótica, las respuestas son mejores en todas partes pero no tan dramáticamente. La dirección es rápida sin punto muerto en el centro; solo un flujo consistente de celeridad de un tope a otro. La transmisión es aún más telepática que la PDK de Porsche, anticipando de manera intuitiva todos los cambios ascendentes y descendentes.

“Conduje por la 198 como en un cohete. Iba muy rápido. Solo después de tomar la última curva reduciendo la velocidad al bajar por la 198 fue cuando noté que estaba conteniendo la respiración”. – Derek Powell

“En un par de ocasiones noté un giro inducido por la suspensión, pero por lo demás se mantuvo pegado al piso. La dirección es muy vivaz y requiere atención constante (este auto me necesita), aunque solo sea para mantenerlo dirigido hacia donde quiero ir, pero lo hace con obediencia y autoridad. El motor es genial…en todo el rango de revoluciones; los frenos fueron imperturbables y la pista de sonido fue intoxicante. Este es uno de esos autos, uno de esos paseos, uno de esos momentos que quedarán por siempre grabados en mi sinapsis como un momento épico: cuando todo lo mejor del mundo fue aún mejor durante las 4.2 millas para subir y luego bajar por la colina. Una verdadera experiencia deus ex machina que añadiré a otras cuatro más en mi vida”. – Chris Walton

“Esta es la fantasía de todo adolescente cuando piensa en un Ferrari. Algunas veces en el pasado, los Ferraris se enfocaron en la imagen, la belleza, la gracia y el estilo, pero el rendimiento era simplemente “OK”. El 488 es hábil e incisivo, despiadadamente veloz y finamente calibrado. El sonido del motor es simplemente bestial. Esto satisface la lista completa de necesidades, desde extremadamente exótico hasta un intrépido auto turismo. En la autopista 198 inmediatamente quedó claro que solo hay un verdadero superauto en este lote. Hay inmortalidad en su clemencia al pasar casi 10 mph más rápido por las curvas que sus competidores más cercanos. Se desconoce el grado en el que puede uno abusar de este auto. Al descender por la colina, los frenos se sienten como si estuvieran un poco más suaves de lo que podría suponer que serían en un Ferrari realmente rápido, pero se acostumbra uno a ellos. Además, si cambia a una marcha más corta, el frenado del motor es fenomenal”. – Mark Rechtin

“Este es un vehículo que obliga al conductor a mantener ambas manos en el volante y su pie en el acelerador (o freno) en todo momento; nada de sistemas elegantes de seguimiento/salida de carril. En ese sentido, al nivel más básico de control del auto, exige toda la atención del conductor. Pero esto no quiere decir que sea difícil de conducir: es sencillo a velocidades muy altas, totalmente sereno pero obediente. Es difícil lograr una postura simple y un control con las puntas de los dedos al tomar las curvas a velocidades 10 a 15 mph más rápidas que otros vehículos; ya que se siente la misma seguridad (si no es que más) al subir por la 198 que al bajar. Solo este 488 y el 911 Turbo S me brindaron esa exhilarante sensación de invencibilidad (no tuve problemas con los frenos), y solo preferí al 488 en vez del Turbo S porque el gemido del V-8 biturbo en WOT suena mucho más animado”. – Ed Loh

“Por lo menos 10 mph más rápido que el resto en todos los casos. Velocidad impresionante. ¿Estoy enamorado de este auto? No. No es tan gratificante de conducir como algunos de los otros, ni siquiera en modo Race. Pero en términos de atletismo, un punto de referencia. Como dijo Randy, se parece más a una motocicleta del Moto GP que a un auto. Además, los frenos no me inspiraron confianza.

“Entiendo la intoxicación que provoca el 488. Es un superauto absoluto; con solo 3 segundos de estar detrás del volante, puede uno llegar confiadamente hasta el límite. Tal vez eso sea realmente lo que lo convierte en un Best Driver’s Car: una máquina que no solo le inspira confianza, sino que además lo hace en un instante”. – Jonny Lieberman

RANDY DICE

“Vaya, es algo emocionante. Al entrar en una curva, el frente es muy sólido y gira con mucha agresividad. Y luego a la mitad de la curva, me parece que los controles de estabilidad hacen algo. Descubrí que si pasaba rápidamente a mantener una aceleración constante, no le gustaba eso.  Se producía bastante subviraje y tenía que presionar tanto que no podía aumentar la potencia. Así que me di cuenta de que la mejor estrategia era esperar más para aplicar potencia y dejar que girara más para llegar a un ápice realmente tardío, enderezarlo y simplemente lanzarme por la siguiente recta, porque aumenta de velocidad con sorprendente rapidez.

“Su motor es una delicia absoluta. Es tan fantástico. No hay retraso del turbo en la pista, simplemente se siente como un motor muy potente con una voluminosa curva de torque, y no es muy quisquilloso en cuanto al punto de cambio, debido a que la curva de torque es de dimensiones considerables.

“Sentí lo que creo que era el control de tracción o el control de estabilidad entrando en acción, y fue muy fluido. Permitió un gran ángulo de deslizamiento en el neumático, y eso fue bastante divertido. En especial la última vez que salí, que fue cuando me di cuenta de cómo lograrlo. Las cosas ocurrían demasiado rápido. Este es un auto en el que no era fácil ir rápido de inmediato, porque tardé demasiado tiempo en acostumbrarme.

“Los frenos no me gustaron para nada. No experimenté ese agarre inicial, es decir, no como en el Corvette. ¿Conoce el buen GM? Es muy bueno para diseñar frenos en la actualidad. Con el Ferrari tuve que pisar el freno bastante fuerte, y después de cierto punto pisarlo más fuerte no hacía que mejoraran los frenos, sino que los empeoraba. Un par de veces comencé a pensar en explicarles a estos tipos cómo llegué a la pared, y creo que estaba frenando con la debida antelación. Realmente lo creo. Pero no hubo una relación lineal entre la presión del pedal y la fuerza del freno. Y tampoco hubo mucho agarre. Fue necesario mucho esfuerzo en el pedal, aunque tampoco pude obtener una mejora considerable al presionar con más fuerza. Así que tuve, en mi opinión, que frenar mucho antes de tiempo.

“El auto es relativamente suave para mí. Se siente sumiso, y todavía tenía mucho peso en el frente al tomar las curvas, podía sentir cómo se balanceaba. No fue terrible pero definitivamente hubo balanceo. Giraba, la parte trasera se movía un poco hacia fuera, pero era mejor dejar que lo hiciera en vez de pisar el acelerador. Con la velocidad de entrada adecuada, manos lentas, un poco de freno tal vez o al menos sin aceleración, con algo paciencia y dirigiéndolo hacia el ápice más tardío; luego, al avanzar, es sorprendente cómo lo deja a uno pegado al respaldo del asiento. En realidad se siente fantástico; como si quitarse el cinturón de seguridad no importara durante la aceleración porque uno queda clavado en el asiento.  Se siente extraordinariamente bien. El motor es absolutamente impresionante, simplemente increíble”.