Primer Manejo Pruebas

Dodge Challenger SRT Demon 2018: Primer Manejo

Desbaratando las estrategias de marketing

Desbaratando las estrategias de marketing

Justo cuando pensábamos que Dodge no podía superarse a sí mismo, el Challenger SRT Demon 2018 aumenta los caballos de fuerza y el rendimiento del Challenger una vez más. El Demon no solo da un empujón a la clasificación anterior de 707 caballos de fuerza del Hellcat con la llave roja. También añade 101 caballos más (en gasolina de 100 octanos). Ambos se limitan por defecto a solo 500 hp con la llave negra.

Una advertencia: para los rendimientos cronometrados que Dodge afirma en sus comunicados de prensa, se utilizaron neumáticos delanteros angostos diseñados para arrancones, lo corrió a 147 pies sobre el nivel del mar a las 8:34 p.m. con una temperatura ambiental de 40 grados en una superficie completamente preparada, y usó combustible de 100 octanos para que el V-8 supercargado de 6.2 litros pudiera desarrollar al menos 840 hp y 717 libras-pie de torque. La Asociación Nacional de Hot Rod certificó el cuarto de milla del Demon en 9.650 segundos a 140.09 mph. Dodge alega además que logra un tiempo de 1.0 segundos de 0 a 30 mph y de 2.3 segundos de 0 a 60 mph. ¡Vaya! Queda en usted si lo considera un “récord de auto de producción en serie” o no.

El Día D

Siete meses después, Dodge nos dio nueve pases para correr un par de variaciones del Demon en la pista de arrancones de Lucas Oil Raceway en Indianápolis, para tratar de convencernos de sus afirmaciones. Sin embargo, duplicar estos resultados resultaría muy evasivo para los 3,000 clientes estadounidenses y los 300 canadienses que ya aceptaron pagar al menos $87,790 dólares para intentarlo.

En realidad, esos compradores tendrían que gastar al menos $1 dólar más en el paquete Demon Crate, que incluye esas ruedas de carreras favoritas (menos los neumáticos), vástagos de válvula, un módulo de control del tren motriz con la calibración de alto número de octanos para reconocer 100 octanos, el botón virtual adicional para seleccionarlo desde la pantalla táctil y un enorme filtro de aire cónico de alto rendimiento. La caja con número de serie personalizado contiene además una tapa para el espejo del lado del pasajero, para cubrir el orificio después de quitarlo, herramientas marca Demon para cambiar el auto de uso en calle a uso en pista, y un soporte de espuma a la medida, que cabe perfectamente en el maletero para transportar las ruedas delgadas y las herramientas. (Nos recuerda al Camaro Z/28 1967 original, cuyos colectores del escape y demás elementos para competir se enviaban supuestamente en el maletero del auto que de otra forma sería de serie.)

El equipo del Demon logró reducir alrededor de 200 libras del auto en comparación con un Hellcat, así que las demás opciones del Demon incluyen un asiento para el pasajero delantero, un asiento trasero y una estera para el maletero. Hay opciones adicionales de asientos, audio premium y apariencia que cuestan mucho más que un dólar.

Accediendo a las Reservas de Torque

Aprender a usar el bloqueo de línea estándar del auto para producir mucho humo al quemar y calentar los neumáticos radiales de carreras Nitto con especificaciones para el Demon (315/40R18) fue la parte fácil. Aprender a usar el Transbrake para acceder a la reserva de torque del auto resultó ser un poco más desafiante. Es algo así como el ejercicio de frotar su estómago y golpear su cabeza: el auto debe estar en modo Drag con el pedal firmemente presionado con el pie izquierdo. Después es preciso jalar y sostener ambas paletas de cambios y elevar las rpm del motor muy lentamente (para cargar la transmisión con cuidado), tras lo cual una vez que se alcance el valor mínimo de rpm, puede liberar una paleta y luego el freno (el auto se mantiene quieto mientras ajusta las rpm del motor con el acelerador), y finalmente la otra paleta de cambios. Esto transfiere hasta 2,500 libras de peso hacia atrás, haciendo que el horizonte se hunda y los neumáticos delanteros bailen sobre la pegajosa pista de arrancones. Aférrese a sus molares.

Se siente muy extraño/desconcertante dejar de presionar el pedal del freno, mantener el enfurecido auto quieto con una simple paleta de cambios mientras la transmisión está completamente bloqueada; se siente como sujetar un toro de un solo pelo de su cola para evitar que salga a toda prisa de su corral. El motor incluso suena raro mientras gorgorea enfurecido con el acelerador ligeramente presionado. No parece un V-8 supercargado, sino más bien un Cesna 152 esperando antes del despegue. Pero la efectividad del mecanismo Transbrake es indiscutible. El convertidor de torque de alta velocidad de pérdida de sustentación, la multiplicación de torque que ocurre dentro de la transmisión TorqueFlight 8HP90 de ocho velocidades y el impulso de 8.3 psi del supercargador de 2.7 litros (por revolución) permiten 534 libras-pie de torque disponibles inmediatamente en el arranque (aproximadamente a 1,500-2,000 rpm).

¿Levanta las ruedas?

¿Levantamos las ruedas delanteras del suelo como muestran las fotos? No, pero sentimos que el frente se volvió muy ligero en condiciones subóptimas. Parece que todo el tiempo está en el arranque y con qué rapidez pise el conductor el acelerador. Los cambios ascendentes automáticos son tan rápidos que el capó apenas baja en cada ocasión. El sonido más prominente al principio es el de los neumáticos traseros buscando agarre mientras el conductor sondea el acelerador. Si acelera mucho con demasiada rapidez, es muy probable que se “asen” los neumáticos radiales de carreras, incluso en la superficie de goma y VHT. Si acelera muy poco, el frente se cae. Coordinación, sincronización y ese factor X del instinto son lo que se requiere para un buen arranque. Una vez que el Demon esté completamente enganchado y con el acelerador a fondo, el abrumador ruido proviene del chirriante supercargador. El siguiente ruido perturbador llega después de cruzar la línea de meta en el relativo vacío del silencio. Es el sonido del conductor exhalando en su casco antes de pisar el pedal del freno.

¿Logramos hacer menos de 9 segundos? Tampoco. Dodge no permitiría encender los cronómetros de la pista, pero las páginas de rendimiento SRT reportadas automáticamente por el auto nos indican que nuestro mejor tiempo del cuarto de milla fue de 11 segundos exactos. Tenga en cuenta que nuestro auto tenía asientos delanteros con calefacción y aire acondicionado de cuero opcionales, un volante telescópico con ajuste de inclinación con calefacción/eléctrico y esteras de piso/maletero. Los conductores del equipo de desarrollo del auto supuestamente lograron un tiempo de 10.5 segundos en un auto con un solo asiento en el mismo calor de 88 grados, con un 65 por ciento de humedad y a una elevación de 1,060 pies. No estábamos siendo patéticos. Era tan solo un caluroso y bochornoso día de julio en Indiana, no una fría tarde de diciembre en Florida.

Debata sobre los resultados todo lo que quiera, pero elija los días/ubicaciones reales para correr y ejercite su Demon sabiamente si desea conservar el título del auto. Es rápido. Es un poco complejo. Pero no es inmune a las condiciones del clima o a la habilidad del conductor.