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Comparativa: Honda Accord 2.0T 2018 vs. Toyota Camry V-6 2018

¿Qué pasa cuando el Accord y el Camry reciben más potencia?

¿Qué pasa cuando el Accord y el Camry reciben más potencia?

Para más del 75% de los compradores de sedanes familiares, el motor base brinda más potencia de la necesaria para desplazarse por la ciudad. Sin embargo, hay quienes disfrutan de emociones fuertes, y para esa fracción restante, Honda y Toyota ofrecen potentes motores opcionales.

Al comparar los trenes motrices predominantes para estos dos autos, encontramos que el Accord es, en general, un vehículo superior. Habiendo resuelto las cuestiones de espacio en el asiento trasero, capacidad del maletero, número de puertos USB e integración de smartphone, nos enfocaremos únicamente en el rendimiento deportivo de las versiones con los motores grandes.

Honda reemplazó su V-6 de 3.5 litros por un 2.0 litros turbo de cuatro cilindros derivado nada más y nada menos que del Civic Type R. Así es, la bestia de las carreras callejeras de Honda le prestó su motor a su hermano, el sedán familiar. Con 252 caballos de fuerza y 273 libras-pie de torque, este cuatro cilindros tiene 26 hp menos y 21 libras-pie más que el V-6. Se puede obtener con la nueva transmisión automática de 10 velocidades o con una transmisión manual de seis velocidades. Es una estrategia audaz. Veamos si reditúa para ellos.

El retador se aproxima haciendo ruido y “con un gran garrote en mano”. En las variantes SE o XSE del Camry se mantiene el potente 3.5 litros V-6 de Toyota, con sus 301 hp y 267 libras-pie. Está disponible exclusivamente con una nueva transmisión automática de ocho velocidades, y en papel parece que supera al Accord. Dicha ventaja potencial sale a relucir notablemente por todas las partes llamativas que se agregaron al auto, incluyendo un sistema de escape con cuatro salidas, ruedas negras, tomas de aire adorno y una fascia de “boca de pez” que sin duda es más atractiva que la gigantesca parrilla que parece una rejilla de aire acondicionado en el auto base. El Honda se abstiene del enfoque de “niño de las carreras” y deja que su insignia 2.0T en el maletero hable en su nombre.

A pesar de la desventaja de potencia, el Accord automático es 0.1 segundos más rápido de 0 a 60 mph que el Camry y logra un tiempo idéntico en el cuarto de milla.

Aunque no cabe duda de que es más divertido de conducir con la transmisión manual, los recorridos tanto de la palanca de cambios como del pedal del embrague del Accord son largos; probablemente para facilitar el tedioso trabajo de una caja de cambios rápidos durante los viajes de la casa al trabajo y viceversa. Esto agrega un castigo de medio segundo en los tiempos de 0 a 60 mph y en el cuarto de milla. Un punto ridículo: hay que accionar el freno de mano electrónico antes de poder hacer arrancar el Accord de transmisión manual. Más vale que Honda resuelva eso pronto.

Detrás del volante, el Accord con su transmisión manual se siente más agresivo; no hay que esperar a que se bloquee el convertidor de torque. Mientras tanto, el Camry no se siente tan ágil en el arranque, pero cobra vida a 4,000 rpm y tira duro hasta la línea roja. Por otro lado, el Accord automático es el Buque-Q del grupo, con un arrastre de potencia extenso y uniforme. Su transmisión de 10 velocidades también tiene un mejor desempeño en los cambios descendentes, al ofrecerlos con más agilidad y uniformidad que la del Camry.

Y lo mismo ocurre en las curvas. El Accord, en especial el modelo Touring con sus amortiguadores adaptativos, se siente confiable y bien plantado. Incluso sin los elegantes amortiguadores, los Accord de modelos superiores tienen mejores neumáticos que el modelo base, lo que ayuda a resaltar su excelente control de la carrocería y su sorprendente estabilidad en las curvas. Los asientos del Accord Sport podrían contar con apoyos laterales más gruesos, pero de todas formas es un sedán familiar asombrosamente capaz y divertido en un camino secundario.

El Camry, a pesar de toda su bravura, tiene menos capacidad bajo presión. La dirección es más ligera pero menos fluida, con una relación inmediatamente agresiva cuando se desvía del centro y hace que el auto se sienta tembloroso. Esto y la fuerte aceleración del motor causan la impresión de que nos estuviéramos desplazándonos más rápido en el Camry, pero en realidad no es así. Se inclina más en las curvas que el Accord y no hay un buen control de los movimientos de la carrocería, situación esta que empeora porque los asientos planos ni siquiera logran mantener a los ocupantes en su lugar.

De hecho, este Camry se maneja igual que el Camry XLE de cuatro cilindros, con solo un poco más de velocidad en las curvas, gracias a sus neumáticos más pegajosos. Con el motor V-6 también disponible en los modelos XLE, a nuestro juicio el XSE es principalmente un kit de carrocería y neumáticos, no un verdadero modelo deportivo; la falta de cambios descendentes al entrar a una curva es una decepcionante omisión. Sin embargo, pudimos zarandear el Camry por una pista con más rapidez de lo que la mayoría de las personas podrán hacerlo en el mundo real.

La pista de derrape cuenta la historia. El Camry XSE V-6 logra una fuerza de tracción una décima de fuerza g mayor que el XLE de cuatro cilindros y tres décimas menos de fuerza g que el Accord 2.0T Touring en promedio. El XSE V-6 usa su potencia adicional para compensar el tiempo en la pista en forma de ocho, pero el 2.0T Touring está justo detrás con una fuerza de tracción promedio ligeramente mayor.

Y lo mismo ocurre al detenerse. El Accord tiene un pedal del freno algo agresivo, con un agarre inicial fuerte para ser un sedán familiar, y poco recorrido del pedal necesario para lograr su cometido. Sus neumáticos considerablemente mejorados también ayudan con las distancias de frenado. Por el contrario, el Camry tiene un pedal de freno con recorrido largo y suave, que en parte es responsable de extender su distancia de frenado desde 60 mph por 7 pies.

Con el manejo del Camry XSE V-6 tan parecido al del XLE de cuatro cilindros, podría uno esperar que su andar y manejo fueran iguales también, y no estaría uno equivocado. El Camry tiene un andar bastante firme para ser un sedán familiar, pero el Accord 2.0T con amortiguadores fijos tiene un andar aproximadamente igual; aunque dispone de un mejor control de la carrocería para eliminar el cabeceo del Camry. Cambie a los amortiguadores adaptativos del Touring y el andar del Accord mejorará también. En pruebas dando vueltas alrededor de un óvalo de circuito cerrado, el Accord se sintió más refinado a 124 mph que el Camry a 90 mph.

Una vez más, es una clara victoria para el Accord. Es más rápido, tiene un mejor manejo y se disfruta más al conducirlo rápido. Además, tiene un mejor andar, cuesta menos y ofrece más equipamiento, y puede incluso obtenerlo con transmisión manual. Son dos de dos para Honda.

Lea nuestra comparativa entre el Honda Accord 1.5T 2018 y el Toyota Camry 2.5 2018.