Primera Prueba Pruebas

Chevrolet SS 2017: el fin de una era de alto rendimiento

El mejor sedán deportivo del mundo está por despedirse.

El mejor sedán deportivo del mundo está por despedirse.

En junio de 1941, los nazis sorprendieron a los soviéticos al lanzar la operación Barbarossa, el plan secreto de Hitler para vencer y capturar a la Unión Soviética. Sin embargo, el poderoso tanque Soviet T-34 acababa de empezar su producción y las fuerzas Wehrmacht amenazaban todas las fábricas en donde se producía el tanque ruso. Se tomó una decisión: se desmantelarían las fábricas del T-34 para colocarlas en trenes y volver a ensamblarlas en los Montes Urales, a cientos de millas al este de Moscú, lo bastante lejos de los avances de las divisiones de Panzer. El costo humano de tan enorme empresa fue particularmente brutal, incluso paro los estándares soviéticos de la era de Stalin, pero los resultados son incuestionables. El superior T-34 barrió eventualmente el frente oriental con los Panzer IV superados, ayudando a lograr la victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial.

¿Por qué la lección de historia?

Holden, la subsidiaria australiana de General Motors, cerrará su fábrica en octubre. El fabuloso e increíblemente menospreciado Chevrolet SS, en esencia un Holden Commodore con otra insignia, se produce en esta fábrica condenada al cierre. Peor aún, la producción en serie del Chevy SS terminó en abril. Podría hacer un paralelismo entre el SS y el T-34. Probablemente piense que algún auto alemán sería el sedán deportivo supremo, así como podría asumir que los Panzer alemanes fueron los mejores tanques de la Segunda Guerra Mundial. En ambos casos estaría equivocado, ya que el T-34 no solamente fue la máquina de guerra superior, sino que el Chevrolet SS equipado con transmisión manual es también el mejor sedán deportivo a la venta en Estados Unidos. General Motors debería seguir el ejemplo de Stalin, empacar la fábrica y trasladarla. Detroit es un lugar tan bueno como cualquier otro.

2017 Chevrolet SS front three quarters

Hay dos tipos de entusiastas del automovilismo. Los que entienden que un auto de cuatro puertas con tracción trasera, motor V-8 de aspiración natural y 415 caballos de fuerza conectado a una transmisión manual de seis velocidades es la receta perfecta para un sedán deportivo, y los que entienden la fórmula, pero no pueden ver más allá de la insignia de Chevy. ¿Quiere ser un snob? Muy bien, vaya y compre un mejor sedán deportivo. Como se ha dicho hasta el cansancio sobre el SS manual (y del Pontiac G8 GXP que lo precedió: también un Holden V-8 remodelado con cambios manuales), el ideal platónico para este tipo de auto es el BMW M5 E39. Ese bávaro contaba con un V-8 de aspiración natural y 394 hp, tracción trasera y transmisión manual de seis velocidades. En realidad, el Chevy es un poco más ligero (cerca de 45 libras) pero más grande en todas las dimensiones, incluyendo 3 pulgadas más de distancia entre ejes. Y no solo eso, el Chevy también cuenta con frenos Brembo y suspensión Magnetic Ride Control en las cuatro ruedas.

Haciendo a un lado las similitudes físicas, la razón por la que no se puede mencionar uno sin el otro es la experiencia de manejo. ¡Es tan buena! Como escribí una vez sobre el SS: si puede encontrar un mejor sedán, cómprelo. Pero no puede. Algunos se le aproximan. El BMW M3 y el Cadillac ATS-V vienen de inmediato a la mente. Ambos son de tracción trasera y se pueden conseguir con una transmisión manual, pero también son turbocargados y no hay reemplazo para la cilindrada. Tanto en términos de la sensación que se obtiene al azotar el enorme V-8 de 6.2 litros y árbol de levas en el bloque, como en los fantásticos sonidos que emite este L3 en particular. Ah, ¡los sonidos! ¡Los dulces sonidos! La mitad del tiempo se sentirá encantado por los gruñidos, rugidos y estruendos que salen por debajo del capó. La otra mitad se encontrará embriagado por las constantes mini explosiones burbujeantes que provienen de los tubos de escape cuádruples. En cierto punto, Chevrolet decidió dejar los dos tubos de escape de gran diámetro por cuatro más pequeños. No estoy seguro si se ven mejor, pero sin duda suenan mucho mejor.

Elegiría siempre el SS en vez del ATS-V y del M3. El nuevo Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio, bueno, está muy cerca de ser mejor que el SS. No tengo duda de que el auto italiano de 505 hp sea más capaz que el SS (ni siquiera me molestaré por ver las cifras, solo confíe en mí), pero la capacidad no es lo mismo que el placer al conducir. Este concepto hace confundir a la gente. Solo porque algo pueda catapultarse hasta 60 mph con más rapidez que otro vehículo, no significa que sea el mejor auto. Simplemente indica que es más veloz. Después de pasar un tiempo suficiente con ambas máquinas, hay una dulzura en el SS en un camino secundario que todavía no se da en el Alfa. Piense en ello como la cereza sobre el pastel. Esa es la diferencia. El Giulia Q es fantástico, mientras que el Chevy es fantástico y más. ¿Qué hay sobre los sedanes deportivos en la clase del Serie 5? De nuevo, el SS gana. Incluso a pesar de que estas bestias están orientadas a un alto rendimiento (y estamos hablando del CTS-V, RS7, E63, M5), ninguna de ellas es tan satisfactoria de conducir ni tan divertida como el Chevy SS. Así es, incluso con toda esa potencia adicional. Cabe señalar que el BMW M5 se puede conseguir en Estados Unidos con transmisión manual de seis velocidades, pero de todas formas prefiero el SS.
2017 Chevrolet SS rear end in motion

Esto me lleva a la forma en que se desempeña la versión final del SS. Esta no es solo la primera prueba de la versión 2017, sino también la última prueba para el modelo. Vaya, odio incluso hasta escribir esa parte. Digo. La carrera de cero a 60 mph ocurre en 4.7 segundos, más rápido que el modelo 2015 que probamos, que tardaba 4.8 segundos. El SS 2017 corre el cuarto de milla en 13.2 segundos a 108.9 mph. ¿Y el modelo 2015? 13.2 segundos a 109.2 mph. La versión 2017 se detiene desde 60 mph en 108 pies, en comparación con los 110 pies para el auto 2015. La mayor diferencia entre los dos está en nuestra pista en forma de ocho. El Chevy SS 2015 tardó 25.0 segundos, lo cual es un tiempo bastante respetable. Pero el nuevo tarda 24.7 segundos, igual que un Dodge Challenger SRT Hellcat de 707 caballos de fuerza, o que un Alfa Romeo 4C con habitáculo de fibra de carbono. El Giulia Quadrifoglio antes mencionado, solo para dar al lector una perspectiva adicional, recorre el circuito de figura en ocho en 24.2 segundos. El agarre máximo en el SS 2017 es de 0.94 g, aproximadamente igual que el modelo 2015 con 0.95 g. Este tipo de discrepancia, como el editor de crónicas Jason Cammisa dice con tanto orgullo, no es importante. También debería mencionar que el precio del Chevy que probamos es de $49,520 dólares, y en estos momentos Chevy trata de sacarlos de los lotes de los concesionarios lo más rápido posible con enormes descuentos del 20 por ciento. Esto nos da un precio de menos de $40,000. ¿Y el Alfa? El que nos encantó costó $85,745 dólares. ¿Y los peces gordos, CTS-V, RS7, E63 y M5? Cuestan más que el Alfa, si no es que todos andan en las seis cifras. ¡Hablando de obtener lo mejor por su dinero!

Y todo está a punto de desaparecer. Para siempre. Nunca más. Adiós. Se irá el mejor. No soy ningún contable, por lo que supongo que nunca entenderé verdadera y totalmente cómo o por qué cerrar la fábrica en donde se fabrica el mejor sedán deportivo del mundo tiene mucho sentido financiero. Debería añadir también que no me interesa en absoluto la respuesta. Hacer lo incorrecto por las razones correctas no tiene ningún sentido para mí. Y si cree que estoy desconsolado, solo piense en lo terrible que se sienten los 23 millones de australianos, en especial porque su país va a perder las variantes HSV; como el GTSR W1 HSV de 644 caballos de fuerza. Sí, todavía habrá autos Holden. Simplemente los fabricarán en otra parte (aunque no en Alemania, ya que GM acaba de vender Opel). ¿Pero el Commodore y todas sus maravillosas variantes? A punto de ser barridos, desechados y aspirados. Como tal, sostengo mi opinión anterior: empacar la fábrica y trasladarla. El mundo merece autos como el Chevrolet SS.