Primer Manejo Pruebas

Chevrolet Camaro ZL1 convertible 2017: Primer Manejo

No hay techo, no hay competencia.

No hay techo, no hay competencia.

Cada vez que Chevy produce un nuevo Camaro de alto rendimiento, alguien lo desestima indefectiblemente como “solo un Camaro”, como si no hubiera cambiado nada desde la década de 1980. Cortar el techo solo redobla la percepción de que no es un verdadero auto deportivo; en el caso del Chevrolet Camaro ZL1 convertible 2017, esa suposición no podría estar más equivocada que el hecho de desestimar al Camaro.

Aparte de lo evidente, no hay muchos elementos adicionales en la fabricación de un ZL1 descapotable. Esto no se debe a que Chevy no haya querido esforzarse, sino más bien lo contrario. El ingeniero en jefe Al Oppenheiser dice que la sexta generación del Camaro se diseñó de arriba hacia abajo; es decir, el Camaro más reciente se diseñó como un monstruo de 650 caballos de fuerza primero, y luego se “domesticó” con un motor de cuatro cilindros. De igual forma, el Camaro convertible se diseñó con un V-8 supercargado en mente y luego se degradó a un V-6 como los autos de alquiler en el aeropuerto de Los Ángeles. Como tal, cada convertible obtiene el mismo refuerzo debajo de la carrocería, y en el caso del ZL1 convertible no se necesitaba ningún refuerzo especial. Así, al igual que otros Camaro convertibles, Chevy estima que pesará solo 200 libras más que un cupé, lo que significa que pesará menos de 4,150 libras.

Lamentablemente, esto tiene un costo. Aparte de que el precio del ZL1 convertible es $6,000 dólares más alto (casi llegando a los $70,000), el equipo que lo hace convertible interfiere con el diferencial controlado electrónicamente eLSD. Por ende, el ZL1 convertible está equipado con un diferencial de deslizamiento limitado mecánico. Esto significa que también tendrá que arreglárselas sin el excelente programa Performance Traction Management de Chevrolet. Como lo señala Oppenheiser, en realidad nadie va a llevar el convertible a la pista, así que ¿quién lo echará de menos?

2017-Chevrolet-Camaro-ZL1-Convertible-and-Coupe-1

Por fortuna, es todo lo que se pierde realmente. Aún cuenta con un programa de control en el arranque altamente ajustable y la deliciosamente infantil característica Line Lock (bloqueo de línea), que es una expresión popular para el modo de quemar llanta, y gracias a ese deslizamiento limitado girarán ambos neumáticos.

Por otra parte, el convertible está equipado con muelles y barras estabilizadoras ligeramente distintas para el peso adicional.

El resultado es que el convertible se conduce justo igual que el cupé en el mundo real. Chevy dice que debería ser una o dos décimas más lento en la carrera de 0 a 60 mph y el cuarto de milla, con lo que se mantiene cómodamente debajo de los 4 segundos en la prueba de 0 a 60 mph y debajo de los 11 segundos en el cuarto de milla. El ZL1 convertible, en formato manual o automático, es absolutamente genial. Desde cero o al salir de una curva, en marcha baja o alta, trata los límites de velocidad de la manera más irrespetuosa en todo momento.

Además, ambas transmisiones son elecciones sólidas. La transmisión automática de 10 velocidades es mucho mejor que la vieja transmisión de ocho velocidades, tanto en lógica de los cambios como en fluidez; además, la transmisión manual ofrece recorridos nítidos razonablemente cortos. Ahora la transmisión automática le ofrece la marcha más baja posible si mantiene presionada la paleta de cambios descendente en modo manual o si pisa el acelerador a fondo y lo suelta rápidamente en modo automático. La transmisión manual hará todo lo que usted le diga, incluso aunque sea una mala idea.

2017 Chevrolet Camaro ZL1 Convertible rear side view on track

Lo verdaderamente impresionante de este auto es su habilidad para usar la potencia. Hemos criticado el Corvette Z06 por no poder manipular los 650 caballos de fuerza y las 650 libras-pie de torque, pero este Camaro más grande y pesado con el mismo motor sí lo logra. Y no solo eso, sino que todo el auto tiene una solidez como si estuviera esculpido en granito, algo que por lo general pertenece al nivel de los autos Mercedes-AMG. Incluso sin el techo, no hay vibración ni flexión, no hay chirridos ni gemidos. Es tan sólido como el cupé, y condujimos los dos de manera consecutiva solo para estar seguros.

Me gustaría decir que se maneja tan bien como el cupé, pero simplemente no lo sabemos. Mi prueba de manejo fue un viaje por carretera de 500 millas desde Charlotte, Carolina del Note, hasta Daytona Beach, Florida, todo en un solo día. Como tal, la mayoría del camino consistió en autopistas y carreteras de dos carriles, e incluso si tuviera el tiempo, no hay suficientes carreteras en buen estado justo a lo largo de esa extensión del litoral oriental. Nuestras experiencias con el manejo se limitaron a los tréboles en la autopista e intersecciones similares, en donde los neumáticos Goodyear F1 Supercar siempre tuvieron más que suficiente agarre y el deslizamiento limitado mecánico tuvo capacidad de sobra para sortear cualquier cosa que uno pueda encontrar en las carreteras públicas. La dirección también se siente bastante bien en esas rampas.

Lo que sí sé es que el convertible es un poco más ruidoso en el interior, como podría esperarse. No es que el de por sí ruidoso motor y el escape activo se infiltren con más claridad, sino que el resto del mundo logra escabullirse por la capota suave. Aunque es bastante silencioso en su interior para un convertible, no es posible escapar del ruido adicional de los neumáticos, del viento y del entorno que la capota de lona no puede bloquear.

2017 Chevrolet Camaro ZL1 Convertible rear side view from above

De hecho, es una capota suave bastante buena. Se pliega y despliega a velocidades por debajo de 30 mph, un avance bien recibido, y ya no cuenta con un cerrojo manual en la cabecera del parabrisas. Solo hay que presionar el botón y vigilar la velocidad. Todo el proceso tarda poco menos de 20 segundos. Cuando la capota está puesta, la visibilidad por la ventana trasera no es mejor que en el cupé, pero la visibilidad sobre el hombro mejora notablemente por la falta de un pilar B. No hay escape de la elevada línea del cinturón, que lo hace a uno sentirse como si estuviera sentado en una trinchera, pero para quienes se quejan de que no pueden ver hacia fuera de un Camaro cupé, es una alentadora mejora.

Lo único realmente torcido sobre la capota del convertible son las costuras de la ventana, y no es algo exclusivo del ZL1 convertible. En vez de colocar cuatro interruptores para las ventanas de las puertas y las pequeñas ventanillas laterales traseras triangulares, Chevy instaló dos botones que cambian las ventanas que los interruptores pueden controlar. Como resultado, hay que subir o bajar las ventanas delanteras y traseras por separado y con el paso adicional de intercambiar los controles todo el tiempo. Estoy completamente desconcertado por la lógica de agregar un paso adicional cuando no había ninguna necesidad.

Puede que la razón sea el limitado espacio en el panel de las puertas, lo cual indicaría un problema mayor con el interior del Camaro. Sin importar el modelo, no se puede poner nada en ninguna parte. Hay dos portavasos y dos pequeños bolsillos en las puertas en los que apenas si cabe la mano. Eso es todo. Sin embargo, es un interior muy estilizado.

2017 Chevrolet Camaro ZL1 Convertible interior

Y además es cómodo. Esos atrevidos asientos Recaro son sorprendentemente cómodos. Después de todo, recorrí 500 millas en ellos en un solo día y terminé sin rigidez ni dolor. Al conducir por esas rampas de la autopista, demostraron un excelente soporte y poder de sujeción también.

Haciendo a un lado las quejas, no se puede negar que este es un auto inigualable. Cualquier cosa con este tipo de potencia no tiene versión convertible o cuesta mucho más. O simplemente no puede estar a la altura. Actualmente no hay un Mustang que pueda igualar esto, ni un Hellcat convertible. Podría pagar más por un Mercedes-AMG C63 convertible y ser derrotado por autos ZL1 todo el día, incluso con la tracción total del Mercedes. O podría comenzar a considerar los autos deportivos convertibles de seis cifras.

No importa si lo plantea en términos de rendimiento por dólar o simplemente de rendimiento absoluto, el ZL1 convertible es sobresaliente. Gracias a su extrema velocidad, puede competir con convertibles de cualquier clase y también con la mayoría de sus variantes cupé, y no solamente en cuanto a su velocidad en línea recta. Dígase a usted mismo que el auto en el otro carril es “solo un Camaro” a su propio riesgo.