Car of the Year

Cadillac CT6: Finalista al Auto del Año de Motor Trend 2017

El sedán de lujo intermedio tiene excelente presencia

El sedán de lujo intermedio tiene excelente presencia

Nos gusta: su arrogante presencia en el camino, el tren motriz 2.0Y y la dirección.

No nos gusta: sus problemas de calidad y el andar del 3.0TT.

Nos dolió lo tanto que deseábamos que nos gustara el Cadillac CT6. El musculoso exterior se ve lujoso y arrogante. “Buena apariencia, masculino, tallado, siniestro”, dijo Ed Loh. “Es descaradamente un gánster”. Pero el interior no le sigue el juego: la sensación de tambaleo a medida que los asientos eléctricos se desplazan hacia delante y atrás, la fuerza requerida para mover la palanca de cambios, los interruptores de aspecto barato robados del contenedor de piezas de GM.

 

2017 Cadillac CT6 20T front three quarter

La experiencia de conducción es problemática también. El 2.0T con tracción trasera es más placentero que el 3.0TT con tracción total, que pesa 496 libras más, se siente pesado en la parte delantera y tiene un peor andar. Aunque el I-4 turbo de 2.0 litros de GM no es tan impresionante como el sistema motopropulsor similar del Mercedes clase E, el tren motriz del 2.0T es más fluido que el V-6 del 3.0TT, que a veces tiene ráfagas extrañas de aumento repentino de potencia. Y la transmisión automática de ocho velocidades de GM es bastante torpe al realizar cambios de primera a segunda pisando ligeramente el acelerador, y no se siente para nada refinada en comparación con la transmisión fabricada por Hyundai en el Genesis G90.

El raro síndrome “no se inventó aquí” en Cadillac ha provocado algunas decisiones obtusas en cuanto a la planeación de productos. Y empieza con el prototipo del vehículo. “En cuanto al tamaño, el CT6 es un vehículo intermedio”, dijo Chris Theodore. “No es un verdadero vehículo emblemático, y no es un competidor para la serie 5 o la clase E. Es se extiende a los detalles, como el proceso exasperante y complejo para cambiar entre los modos Tour y Sport. Además, ambos Cadillac sufrieron de problemas decepcionantes de calidad durante las pruebas; el 3.0TT señaló que su sistema de tracción total requería servicio y el sistema CUE del 2.0T falló totalmente.

Como Scott Evans lo sintetizó, “La carrocería escribe cheques que el resto del auto no puede cobrar”.