Primer Manejo Pruebas

Bugatti Chiron 2018: Primer Manejo

Para quienes 261 mph es sólo el comienzo

Para quienes 261 mph es sólo el comienzo

Vamos conduciendo alrededor de las 100 mph en cuarta marcha, cuando piso el acelerador a fondo. Se escucha un silbido del aire mientras el poderoso motor de 16 cilindros y 8.0 litros detrás de mis hombros aspira profundamente, y el Bugatti Chiron arremete contra el horizonte. Hago el primer cambio a 6,556 rpm exactamente. Cuatro turbocargadores bombean 26.8 psi de impulso, tragando 35 pies cúbicos de aire cada segundo y transmitiendo 2,866 libras de presión máxima en cada biela. La bomba de agua circula refrigerante a través del motor con la rapidez suficiente como para llenar una bañera en 11 segundos. Con el acelerador a fondo, la bomba de combustible dejará seco el tanque de gasolina de 26.4 galones en aproximadamente siete minutos. Con asombrosa brusquedad alcanzamos las 200 mph.

Los ingenieros de Bugatti dicen que el Chiron acelera de 0 a 60 mph en menos de 2.5 segundos, a 124 mph en menos de 6.5 segundos y a 186 mph en menos de 13.6 segundos. Desde el asiento del conductor, viajar con el empuje de especificación militar de 1,479 caballos de fuerza y 1,180 libras-pie de torque junto con la tracción total y los enormes neumáticos, se siente exactamente así de rápido. En el camino, la velocidad máxima del Chiron está limitada electrónicamente (¡limitada!) a 261 mph. Puede ir más rápido. El Chiron vencerá fácilmente el récord de 268 mph de velocidad máxima del auto de producción en serie Veyron Super Sport, insiste el jefe de Bugatti Wolfgang Drheimer, pero no dice por cuánto. “Estamos guardando esa sorpresa para ustedes”, sonríe.

El Bugatti Chiron es totalmente extraordinario, y no solo porque sea más rápido y poderoso que el auto que ha sido la referencia de velocidad y potencia de los hiperautos durante más de una década: el Bugatti Veyron. O por su genial precio de $2,998,000 dólares (incluyendo el cargo de destino, lo cual le complacerá saber). No, el Chiron restablece el punto de referencia porque también es más suave, refinado y (lo fundamental) divertido de conducir que su histórico predecesor. El Veyron fue un auto definido en gran parte por su empuje y velocidad. El Chiron añade agilidad y personalidad a la mezcla, mejorada por una cuidadosa “mélange” de tecnología y lujo.
Bugatti Chiron front three quarter in motion 05

Para la creación del Chiron, el informe ofrecido por Ferdinand Piëch (padrino del Veyron) a Dreheimer y su equipo fue simple: háganlo mejor, en todos los aspectos. Y lo lograron.

Comienza con el motor. Aunque la arquitectura básica permanece sin cambios, el poderoso W-16 se rediseñó para producir de manera confiable un 8 por ciento más de potencia y 9 por ciento más de torque que en el Veyron Super Sport. La potencia adicional es cortesía de cuatro turbocargadores que son 69 por ciento más grandes que los utilizados en el motor del Super Sport. Pero esa no es toda la historia: a bajas revoluciones, los gases de escape de cada banco de ocho cilindros son enviados a un solo turbo en uno de los lados del bloque. Después, a 3,800 rpm, se abre un deflector en cada múltiple de escape para alimentar el segundo turbocargador. El resultado es una curva de torque completamente plana de 2,000 rpm a 6,000 rpm y una curva de potencia con la trayectoria ascendente de un misil balístico. (Volveremos a esta metáfora en un momento.)

El motor descansa sobre un monocasco de fibra de carbono totalmente nuevo, con una rigidez torsional de 50,000 Nm/grado, comparable a la de un prototipo LMP1 de Le Mans. ¿Qué tan potente es eso en términos sencillos? Bugatti pudo realizar pruebas de choques con el mismo auto varias veces para verificar las estructuras prensadas de aluminio en las partes delantera y trasera del auto. Si alguna vez ha presenciado la violencia de una prueba de choque, sabrá lo impresionante que es el enunciado anterior.

La suspensión cuenta con ajuste de altura y amortiguadores adaptativos. Junto con el control electrónico de la dirección hidáulica, la distribución de torque del sistema de tracción total, el diferencial trasero, los componentes aerodinámicos activos y los sistemas de control de estabilidad y frenado, los ingenieros han desarrollado cinco protocolos de conducción seleccionables: Lift, EB, Autobahn, Handling y Top Speed.

Hay cuatro modos de conducción seleccionables mediante un controlador giratorio del lado izquierdo del volante. EB es el modo de conducción estándar. El modo Lift eleva la altura de circulación cuatro décimas de pulgada adelante y atrás para poder cargar el Chiron en un camión o avión, o para pasar por caminos empinados y badenes. El modo Autobahn (que también se activa automáticamente a 112 mph) baja el extremo delantero del Chiron ocho décimas de una pulgada para mejorar el ángulo de ataque aerodinámico del auto a velocidades altas, agrega más peso al centro para la dirección y eleva el alerón trasero activo más hacia el flujo de aire. El modo de manejo endurece aún más la suspensión, programando los amortiguadores para atrapar los movimientos de rebote un 50 por ciento más pronto, agrega más torque al esfuerzo de la dirección e inclina el alerón trasero para generar más fuerza descendente.

A 200 mph el Chiron se siente tan firme como una roca, extraordinariamente relajado, apenas mostrando un ligero esfuerzo: exactamente lo que esperaríamos de un auto que funciona con menos del 75 por ciento de su potencial.

Los modos Autobahn y Handling lo llevan hasta 236 mph. Para ir más rápido hay que seleccionar el modo Top Speed, el cual se activa mediante una llave de velocidad separada, que se encaja en el piso cerca del asiento del conductor. Estando el vehículo detenido, desde luego. Piense en ello como el equivalente automotriz de ordenar el lanzamiento de un misil balístico.

Una vez que la red neuronal digital del Chiron ejecuta una verificación de los sistemas, el extremo delantero se baja seis décimas de pulgada adicionales y el extremo trasero se baja 1.2 pulgadas, acercando todavía más el auto al asfalto. El alerón trasero de ancho completo también se aproxima a la carrocería de fibra de carbono y se fija en un ángulo más plano. Ambas medidas están diseñadas para reducir la resistencia aerodinámica y permiten que el Chiron alcance su límite de velocidad de 261 mph.

Para los propietarios que deseen ir más allá de esa escandalosa velocidad, hasta el mismo borde del límite de rendimiento del Chiron, Bugatti les ayudará a hacerlo en un auto propiedad de la fábrica (o en el mismo auto del propietario) equipado con un conjunto de ruedas y neumáticos ultrafinamente balanceados, además de una serie de sensores adicionales que los técnicos de la fábrica monitorearán durante la carrera a máxima velocidad.

Lo que puede uno observar detrás del volante, aparte de ser empujado firmemente hacia atrás en el asiento debido a una ráfaga incesante de impulso cada vez que pisa el acelerador, es la respuesta de aceleración más nítida. El W-16 modificado le permite manipular hábilmente la actitud del Chiron por las curvas con una precisión que simplemente no era posible en el Veyron. Hay también mucha más sensibilidad en el chasis, y la dirección telegrafía con más claridad lo que está sucediendo en donde la goma hace contacto con el camino. Aunque de ningún modo se podría considerar pequeño (es aproximadamente igual de ancho que una Escalade y pesa tanto como un Audi A8), el Chiron se encoge alrededor del conductor en un camino sinuoso de dos carriles, de una forma que el Veyron jamás pudo lograr.

Esto se lo podemos agradecer al gurú de chasis de Bugatti, Loris Bicocchi, que supervisó los ajustes finales en la calibración del chasis del Chiron, concentrándose en la sensación de la dirección y el equilibrio del chasis. “Cambiamos muchos, muchos parámetros en el auto en comparación con el Veyron”, dice Bicocchi, quien atribuye a Wolfgang Drheimer el gran cambio de carácter de Bugatti: “Me dijo: ‘Si hay que elegir entre confort o deportividad, por favor elije deportividad’.” Un cambio clave fue la especificación de los neumáticos. En comparación con el Veyron, los neumáticos traseros del Chiron son más estrechos, pero tienen un mayor diámetro (21 pulgadas en vez de 20), mientras que los delanteros son más anchos. “Ahora, en una curva en estado estable, el balance mecánico es mejor”, dice Bicocchi. En otras palabras, hay menos subviraje.

Y igual de sorprendente es lo poco notable que se siente el Chiron deambulando por las calles de la ciudad a una velocidad entre 20 y 40 mph. Es dócil, tranquilo y cómodo, la suspensión se desliza sobre las imperfecciones de la carretera con una fluidez sorprendente, la enorme transmisión Riccardo de doble embrague de siete velocidades realiza los cambios perfectamente entre las relaciones, la dirección es ligera y precisa, la sensación del pedal de los gigantescos frenos de cerámica reforzados con fibra de carbono está bellamente modulada. Se siente tan tenso como un Honda Accord conducido de prisa por una mamá con un hijo en prácticas de fútbol.

Bugatti Chiron front interior

El interior con su excelente acabado es notablemente espacioso para un vehículo de dos asientos, y las tecnologías de interfaz de usuario se presentan de la misma forma inteligentemente reductiva que como si fuera un producto Apple. Por ejemplo, la línea de controladores giratorios que descienden por la consola central de arbotante se encargan de las funciones del sistema HVAC, pero la información que se muestra en las pequeñas pantallas digitales en cada uno de ellos puede cambiarse con solo presionar un botón. En el modo Performance, mostró que alcancé precisamente 6,556 rpm y usé exactamente 1,437 hp en mi camino para alcanzar una velocidad real de 204 mph. Vaya… parece que dejé 42 hp en la mesa. Debería haberme esforzado más …

Todo, desde la información complementaria como la presión del aceite y temperatura del agua, los ajustes de audio, presiones de los neumáticos e información de navegación satelital, se presenta en dos pantallas digitales de alta resolución ubicadas a ambos lados de un velocímetro gigante analógico que indica hasta 500 km/h. (En los Chiron con especificaciones estadounidenses, el velocímetro indica 300 mph). ¿Por qué un velocímetro analógico? “No desaparece al apagar el motor”, dice Drheimer, “para que cuando la gente se asome al interior pueda ver qué tan rápido es el auto. Y hablarán sobre ello”. Así es, definitivamente lo harán.

El Chiron es una seductora combinación de hiperauto y gran turismo. Puede conducirlo rápido (muy, muy rápido) sin sentir que el cabello se le incendia, las palmas de las manos sudan y el corazón está tratando de salírsele del pecho. Al igual que un buque de guerra, la inmensa potencia del Chiron está envuelta en una arrogante tranquilidad.

Hay quienes cuestionan la relevancia de un auto tan poderoso, rápido y costoso. Pero eso sería ignorar el sorprendente logro de ingeniería que representa el Bugatti Chiron. Drheimer resume perfectamente su lugar en la historia. “En términos de autos de motores de combustión, creo que esto será lo máximo”, dice, reconociendo sutilmente el hecho de que el reemplazo del Chiron será inevitablemente un híbrido de alto rendimiento. “En 30 años a partir de ahora, la gente mirará hacia atrás y dirá, ‘Así es como lo hacían en ese entonces’.” Y tiene toda la razón.

Bugatti Chiron 2018
PRECIO BASE $2,998,000 dólares
ESQUEMA DEL VEHÍCULO Motor central, AWD, 2-pasajeros, cupé de dos puertas
MOTOR 8.0L/1,479-hp/1,180-lb/ft, cuatro-turbos DOHC 64-válvulas W-16
TRANSMISIÓN Automática de 7 velocidades con modo manual
PESO EN VACÍO 4,400 lb (fabricante)
DISTANCIA ENTRE EJES 106.7 pulgadas
LARGO X ANCHO X ALTO 178.9 x 80.2 x 47.7 pulgadas
0-60 MPH 2.4 seg (estimado fabricante)
AHORRO DE COMBUSTIBLE SEGÚN EPA N/A
DE VENTA EN ESTADOS UNIDOS Actualmente