Premios SUV of the Year

BMW X4 2018: Contendiente a la SUV del Año de Motor Trend 2018

Manejando la SUV fastback más nueva de BMW

Manejando la SUV fastback más nueva de BMW

Nos gusta: la sorprendente cantidad de espacio de carga.

No nos gusta: conducirla. Verla. Sentarnos en ella.

Nos gusten o no, tenemos que agradecer a BMW por la embestida de SUVs fastbacks que están barriendo con la industria.

Buscando mantener las cosas frescas, BMW actualizó la gama X4 con la X4 M40i, impulsada por un motor I-6 turbocargado de 3.0 litros y 355 hp, acoplado a una transmisión automática de ocho velocidades y con tracción total. También está el motor base I-4 turbo de 2.0 litros y 240 hp de la X4 xDrive28i.

Las SUVs fastback están diseñadas para ser más deportivas y vanguardistas que sus contrapartes más tradicionales. A ese respecto, la X4 erra el tiro. Claro, las dos X4 son rápidas, pero lo más importante es que no son muy divertidas de conducir. Ambas X4 tienen un andar riguroso y muy mal control de la carrocería. Lo más preocupante para una marca cuyo eslogan es “La máquina de conducir definitiva”: la sensación de la dirección es innecesariamente pesada con muy poca retroalimentación sobre el camino. ¿Qué tan pesada? Imagine tratar de cerrar una puerta hermética en un buque de guerra.

La X4 tampoco se redime en el interior, y eso que tiene una enorme zona de carga. Ignorando el estrecho espacio en el asiento trasero (el costo del agresivo diseño del techo), el diseño y los materiales simplemente son superados por los competidores. “Los asientos se sienten como hule resbaladizo y no como cuero lujoso”, dijo Rechtin. “De hecho, todo el interior se siente como un gigantesco cuarto de hule”. Markus coincidió: “No me impacta el diseño de este habitáculo. Parece casi retro, pero no de una forma genial”.

Sabemos que BMW puede fabricar una SUV deportiva y divertida de conducir. Por desgracia, la X4 erra el tiro.