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BMW X3 2018: Primera Prueba

Tratando de destacar en un segmento apiñado

Tratando de destacar en un segmento apiñado

Las crossovers compactas se están vendiendo como pan caliente. Pero la competencia en el segmento de las SUVs de lujo es feroz. ¿Qué tan feroz? En los últimos dos años hemos visto nuevos jugadores de Volvo, Jaguar, Range Rover, Mercedes-Benz, Alfa Romeo, Audi, Infiniti y BMW. Y este verano tendremos la nueva Acura RDX en los distribuidores. Gracias a que los consumidores están cambiando rápido a las SUVs, BMW rediseñó su X3 para hacerla más atractiva a compradores que quieren algo más que una SUV premium.

La tarea no es fácil. La tercera generación de la X3 ha estado en los Estados Unidos desde noviembre pasado, y de diciembre a febrero, ha tenido caídas en sus ventas. En los primeros dos meses de este año, las ventas de la SUV compacta de la marca bávara han caído 13.1 por ciento, vendiendo un total de 6,235 unidades durante ese tiempo. Acura, por ejemplo, vendió 6,727 unidades de la vieja RDX en los primeros dos meses del año, y Mercedes ha colocado 10,196 unidades de la GLC en las calles durante el mismo periodo. Sin embargo, BMW espera que pronto suban las ventas de la nueva X3, y está incrementando la producción en la planta de Spartanburg, Carolina del Sur.

Propulsada por un motor 2.0 litros turbo de cuatro cilindros que produce 248 hp y 258 libras-pie de torque, la X3 utiliza una transmisión automática de ocho velocidades que manda toda la potencia a las cuatro ruedas a través de un sistema de tracción total pero que la mayoría del tiempo funciona con tracción trasera. Para ver cómo se desempeña esa fórmula, llevamos a la X3 a la pista para ponerla a prueba. La BMW X3 2018 llegó de 0-60 mph en 6.3 segundos y completó el cuarto de milla en 14.8 segundos a 92.6 mph. Esos suenan como buenos números – y lo son – incluso cuando los comparamos contra nuestra Mercedes-Benz GLC300 4Matic 2017 que tenemos a largo plazo (y que fue coronada como la SUV del Año de Motor Trend 2017), que llegó de 0-60 mph en 6.9 segundos y corre el cuarto de milla en 15.2 segundos a 89.6 mph. Nuestra BMW a prueba estaba equipada con el paquete Dynamic Handling, que agrega frenos M Sport. Frenar desde 60 a 0 mph le tomó 123 pies. A la X3 le tomó 26.9 segundos con un promedio de 0.64 g en completar la prueba en la pista en forma de ocho, pero al director de pruebas Kim Reynolds, no le pareció que la BMW fuera tan divertida como su nueva hermana pequeña. Probamos la X3 junto con la X2 y Reynolds dijo que el modelo chico se conduce mejor. “La X3 se siente pesada y no tan potente”, dijo. “Cuenta con mucho subviraje y buena sensación de frenado, pero no es tan comunicativa como la X2. Realmente, la X2 avergüenza a este modelo en términos de manejo”. Sin embargo, Reynolds dijo que el chasis de la X3 es más sólido y que tiene movimientos “bien controlados”.

En las calles de la ciudad y las carreteras, me pareció que el manejo de la X3 era cómodo y suave. La potencia que llega del motor 2.0 litros turbo no es espectacular, pero si presiona más el acelerador, sentirá el punch. Los modos de manejo disponibles son Eco Pro, Comfort y Sport. Este último hace que los cambios se hagan a revoluciones más altas y entrega, como su nombre lo sugiere, un manejo más dinámico. Sin embargo, si necesita más potencia, la BMW X3 M40i podría ser el modelo a elegir, ya que está equipado con un motor de seis cilindros en línea que entrega 355 caballos de fuerza y 369 libras-pie de torque. La transmisión automática de ocho velocidades se siente bien acoplada al motor 2.0 litros y hace los cambios rápidos cuando los debe de hacer. Las paletas de cambio al volante le ayudan al conductor a darle un manejo más apasionado.

Después de conducir durante unos días nuestra Jaguar F-Pace 35t R-Sport que tenemos a largo plazo tras haber manejado la X3 por casi una semana, me pareció que la suspensión de la BMW es mucho menos rígida y más cómoda para manejar. Aunque nuestra Jaguar cuenta con ruedas de 20 pulgadas y la BMW contaba con ruedas de 19 pulgadas, la rigidez del chasis era más notable en la F-Pace. Nuestro editor en jefe Ed Loh me preguntó cómo me había parecido la calidad de manejo en su Jaguar cuando la conduje por primera vez hace unos meses, y mi reacción es igual que ahora: muy rígida. Sin embargo, esa diferencia fue más notable después de conducir la X3. Si hay una cosa que debería de mejorar la X3 es su sistema start/stop, que hace mucho ruido y vibra el interior cuando el motor se prende o se apaga. El sistema se puede apagar con solo pulsar un botón, pero recientemente hemos visto mejores sistemas en autos más accesibles, como en Chevys y Fords.

Por dentro, la cabina tiene un buen toque, pero se queda corta en términos de lujo cuando la comparamos contra la Volvo XC60 o la Mercedes-Benz GLC. Claro, los terminados de madera y la luz ambiente hacen que la cabina se sienta más lujosa, pero en general, yo no sentía que estaba conduciendo una SUV de $57,000 dólares. El diseño de la consola central no es tan limpio como los otros interiores que hemos visto en este segmento, pero es un paso hacia adelante en comparación de la pasada generación. Una de las características que más disfruté fue el head-up display, que muestra información diferente, desde la velocidad hasta la lista de estaciones de radio disponibles cuando utilizamos los controles al volante. Nuestro modelo estaba equipado con una pantalla de 10.0 pulgadas que puede ser controlada de cuatro formas, incluyendo comandos de voz, o con controles de gesto, pero la mayoría de las veces la operaba a través del controlador iDrive ubicado en la consola central. La cabina es espaciosa, incluso para los pasajeros que están sentados en la segunda fila; se sentirán con mucho espacio cuando el techo panorámico esté abierto y disfrutarán de las ventilas de aire en la parte trasera, pero es una lástima que no haya puertos USB – solo un puerto de 12V. La segunda fila puede ser abatida en una configuración 40/20/40, haciéndolo fácil para guardar artículos grandes como una tabla de surf.

Nuestro modelo incluye una gran variedad de paquetes que subieron el precio base de $42,450 dólares; estos eran el paquete Convenience ($2,850), Driving Assistance ($900), Dynamic Handling ($1,300) y el paquete Premium ($3,000). Aunque Apple CarPlay llega de serie en un Chevy Cruze, BMW cobra $300 dólares por utilizarlo en sus modelos, pero debo de admitir que me gusta utilizarlo de forma inalámbrica. Todas estas opciones, y el paquete de sonido Harman Kardon ($875) y el cargador inalámbrico ($500), subieron el precio de nuestra X3 a $57,470 dólares, incluyendo cargos de envío. Sin duda, este es un modelo caro.

En general, disfrutamos manejar la BMW X3 2018 en la ciudad y la carretera. En la pista, la X3 demostró sus raíces de performance, pero nos hubiera gustado que fuera más divertida. Su cabina cómoda se ve y se siente mejor que antes, pero todavía tiene que esforzarse más cuando la comparamos contra otros jugadores en el segmento. Y a medida que este segmento se vuelve más competitivo, la X3 debe destacarse en un grupo apiñado.