Primer Manejo Pruebas

BMW X2 2018: Primer Manejo

Despertando la emoción

Despertando la emoción

La popularidad de los crossovers es insuperable. Hace casi un par de décadas, BMW, una marca enfocada completamente hacia el rendimiento, veía con emoción el lanzamiento de su primera SUV, la X5. Esta era la primera vez que una SUV deportiva llegaba al mercado. BMW lo hizo posible con una carrocería monocasco que era completamente diferente a las SUVs que existían en ese entonces – carrocería sobre bastidor. Su recibimiento fue tan exitoso que poco después le siguieron los pasos otras marcas de lujo, aunque por muchos años nadie logró llegarle a los talones. Tras el paso de los años, llegaron la X3, X6, X1, X4 y recientemente la X2. Con seis crossovers en su alineación y el rumor de otro modelo más por llegar, la X7, BMW busca seguir cosechando ese terreno que parece seguir siendo muy fértil.

La BMW X2 busca más que nada atraer a clientes jóvenes a los crossovers de la marca bávara. Su aspecto es una fuerte evolución del diseño conservador que vemos en el resto de la alineación, aunque es fácilmente reconocible como un BMW. Su parrilla de doble riñón es un poco más refinada y parece que se extendió hacia los lados. Al estar flanqueada por unos faros que cuentan con un aspecto más peinado hacia atrás, la BMW X2 adopta un frente muy parecido al concepto que habíamos visto hace poco más de un año en el Auto Show de Detroit. De costado, el crossover compacto cuenta con un perfil bajo y unos logotipos de la marca en los pilares C juegan con ese cambio que BMW buscaba darle a este crossover. Se ve diferente, juvenil, pero sobretodo, se ve bien. Por último, el spoiler en la parte trasera ayuda a darle un aspecto aerodinámico, mientras que la luneta cae a un ángulo bastante fuerte para encajar bien con el resto del vehículo.

Por adentro, sería difícil no identificar a este modelo como un BMW. Aunque hay algunas cosas que no se sienten de lujo, el interior de la X2 no cambió mucho en comparación a lo que conocemos del resto del fabricante. Mi crítica más fuerte del interior es que la consola central que se encuentra entre el conductor y el pasajero delantero es demasiado chica. El compartimento que también sirve como reposabrazos es demasiado chico y apenas y cabe un iPhone. La poca utilidad que tiene le restan puntos para quienes buscan espacios de almacenamiento que estén pensados de forma inteligente, como lo hemos visto en la Honda CR-V. Su diseño parece llegar de otro modelo que no es de lujo, y el hecho de que solo vemos un puerto USB en toda la cabina para un modelo de $50,920 dólares, me parece un poco absurdo. La parte trasera cuenta con espacio suficiente para las piernas, pero no me atrevería a decir que este crossover puede ser un buen modelo para los viajes en carretera – sobretodo si va a llevar a cuatro personas a bordo.

Desde el punto de vista del conductor, la X2 se siente más como un sedán que un crossover, su distancia al suelo de 7.2 pulgadas puede ser suficiente para clasificarse como crossover, pero realmente no se siente como si el conductor tuviera una vista superior. No obstante, hay otros crossovers en el mercado que cuentan con una altura inferior, como la Kia Niro o el Mercedes-Benz GLA. Aún así, la X2 cuenta con tracción integral como una opción, algo que sin lugar a duda marca una diferencia entre un sedán y un crossover.

Propulsada por un motor 2.0 litros turbo de cuatro cilindros que entrega 228 caballos de fuerza y 258 libras-pie de torque, la BMW X2 2018 es, sin lugar a dudas, un vehículo divertido de manejar. Durante nuestro manejo en las carreteras alrededor de Palm Springs, California, la X2 mostró el ADN de una marca que se ha enfocado al rendimiento. El motor está asociado a una transmisión de ocho velocidades que hace los cambios de una forma rápida y precisa. Aunque nuestro modelo estaba equipado con las paletas de cambio al volante, nunca las utilicé debido a que la transmisión era muy precisa. El juego de la transmisión y el motor benefician enormemente a la X2. En las curvas, la tracción es muy buena y su baja altura resulta en muy poco balanceo de la carrocería – o prácticamente nada. Ya sea que arranquemos desde cero o estemos por subir a los carriles centrales de una autopista, el motor hace un buen trabajo en entregar el torque de forma rápida, y la transmisión hará uno o dos cambios hacia abajo, dependiendo de qué tanto pise el acelerador.

Una vez conduciendo a velocidades de carretera, me di cuenta de que el ruido que se cuela a la cabina es bastante para un modelo de lujo. La insonorización no era tan buena como esperaba, ya que entraba mucho ruido desde los neumáticos y del viento. En contraste, el sonido que entra a la cabina por parte del motor era mínimo. En un mundo donde el sonido del motor es escuchado de forma artificial a través de los altavoces del sistema de audio, no me sorprende que el turbo no se escuche de la forma en que nos gustaría a los amantes de la velocidad.

En cuanto a tecnología, la X2 puede ser equipada con Apple CarPlay si usted está dispuesto a pagar los $300 dólares que BMW cobra por este servicio. Es un precio ridículo para un servicio que se ofrece de entrada y sin costo alguno en un Chevrolet Cruze, pero al decidirse por una marca de lujo, todas las características suben de precio. Algo que me gusta del CarPlay que tiene BMW es que puede utilizarse de forma inalámbrica. En cualquier otro fabricante que ofrece CarPlay, usted tiene que conectar su iPhone para que CarPlay despliegue la información de su teléfono en la pantalla de infotenimiento. Sin embargo, con BMW puede hacerse de forma inalámbrica y después de conectar inalámbricamente su teléfono al sistema de infotenimiento, cada vez que encienda el vehículo se desplegará automáticamente la información de su iPhone en la pantalla sin que usted tenga que hacer nada– algo realmente útil.

Por el otro lado, este sistema de infotenimiento BMW iDrive puede ser controlado a través de una perilla o a través de la pantalla táctil. El sistema de infotenimiento es fácil de usar y cuenta con los servicios necesarios como el sistema de navegación, Bluetooth, Wi-Fi, etc.

En temas de seguridad, nuestro modelo, estaba equipado con control crucero inteligente, asistente de mantenimiento de carril, alerta de salida de carril, monitoreo de punto ciego, alerta de tráfico cruzado, etc.

En general, el manejo de la BMW X2 2018 es realmente divertido y nos sorprendió por el poco balanceo de la carrocería que sentimos en las curvas, la gran potencia que tiene el motor y la buena relación que tienen el motor y la transmisión. Sin embargo, nos hubiera gustado tener un poco más de espacio para quienes viajan en la fila trasera, así como una mejor consola central que le diera un poco más de utilidad al interior. Pero para una marca que hace dos décadas no veía un futuro en los crossovers y SUVs, la X2 es el resultado de un mercado que evoluciona hacia los vehículos con más distancia al suelo y ofrecen más utilidad que los sedanes.