Primer Manejo Pruebas

Audi SQ5 2018: Primer Manejo

La deportiva Audi SQ5 está dirigida a los millennials bien parados

La deportiva Audi SQ5 está dirigida a los millennials bien parados

Los millennials tenemos todo fácil. Nuestros padres, los llamados “baby boomers” sabelotodos, crecieron tomando decisiones “difíciles”, como qué autos comprar para transportarse entre la casa y el trabajo, y para esos escapes de fin de semana de su joven familia. Nosotros, la supuesta generación del milenio, por lo general tenemos la capacidad de atención (y el presupuesto) para comprar solo un auto. Y no importa si podemos comprar un Tesla o un Toyota, esperamos que nuestro transporte lo haga todo: debe ser un transporte suburbano económico, un cómodo gran turismo y un todoterreno ligero, además de ser divertido de conducir.

Para los millennials adinerados, los fabricantes automotrices de lujo europeos se han vuelto bastante buenos para satisfacer este nicho específico. Y con la Audi SQ5 2018, los chicos de Ingolstadt demuestran que saben lo que esos compradores millennials acaudalados (y los de la Generación X, que son más jóvenes) desean. Audi dice que el propietario típico de la SQ5 es masculino y por lo general de aproximadamente 35 años. Esto convierte a la SQ5 en la preferida de la demografía más joven en la línea de Audi, a pesar de ser más costosa que varios otros de los modelos de la marca de los cuatro aros. Audi parece haber encontrado la fórmula que hace arder los corazones de los millennials.

Con base en la segunda generación de la Q5, la reduseñada Audi SQ5 continúa en donde se quedó la Q5 tradicional. El viejo motor V-6 supercargado de 3.0 litros de la SQ5 se sustituyó por un nuevo V-6 turbocargado de 3.0 litros, con su único turbo de doble entrada anidado dentro de la “v” del motor para mitigar el retraso. La potencia permanece igual en 354 hp, pero el torque se incrementa de 346 libras-pie a 369 libras-pie. Audi dice que el nuevo motor turbocargado es 31 libras más ligero que el viejo V-6, y también está calibrado para tener más capacidad de respuesta. Representa además un gran avance en comparación con las 252 hp y 273 libras-pie que desarrolla el bastante capaz motor turbo de 2.0 litros en la Q5 estándar, que ya no ofrece la opción de un motor V-6.

Aunque la nueva Q5 cuenta con una transmisión de doble embrague de siete velocidades, para la SQ5 Audi optó por tomar la vieja caja de ocho velocidades del SQ5, con rápidos cambios de velocidades. La de ocho está acoplada al sistema de tracción total Quattro de Audi que, a diferencia de la ordinaria en la Q5, siempre está redistribuyendo la potencia entre las ruedas delanteras y traseras para optimizar el rendimiento. (La Q5 base cuenta con el sistema de tracción total Quattro Ultra de Audi, cuya configuración predeterminada en clima seco es tracción delantera.) Para hacer todo más emocionante, Audi ofrece también un diferencial de deslizamiento limitado mecánico con vectorización de torque como parte del paquete S Sport de $3,000 dólares, para dar a la Q5 la capacidad de distribuir casi el 100 por ciento de su potencia a una sola rueda trasera si es necesario. También puede derrapar en situaciones con poca fricción.

La potencia es solo una parte de la ecuación de la SQ5: la otra parte involucra el chasis. Audi pudo dotar a la SQ5, que anda sobre la plataforma MLB Evo ligera de Volkswagen Group, de un chasis más rígido y refinado que el anterior. MLB Evo también permitió a Audi incrementar la distancia entre ejes del crossover por 0.5 pulgadas (0.7 para la SQ5) y la longitud total por aproximadamente una pulgada para mejorar la capacidad de carga y el espacio interior, manteniendo a la vez el peso en vacío total estable en aproximadamente 4,400 libras.

La suspensión de la SQ5 2018 tiene una altura de circulación fija de 8.2 pulgadas, pero cuenta con un sistema de amortiguación adaptativa que se endurece o suaviza según las condiciones de manejo y dependiendo de cuál de los cinco modos de conducción esté seleccionado: Auto, Comfort, Allroad, Sport o Individual. También se incluye una suspensión neumática adaptativa deportiva como parte del paquete S Sport ya mencionado. La suspensión neumática brinda a la SQ5 una altura de circulación estándar más baja para un mejor manejo (7.0 pulgadas) y permite el mismo ajuste de amortiguación que la suspensión con muelles de acero. Sus alturas de circulación variables y su modo de conducción todoterreno permiten que la suspensión neumática se eleve a 9.0 pulgadas y baje hasta 6.4 pulgadas de distancia al suelo. La altura también se puede adaptar a un nivel de carga, mediante un botón ubicado en la zona de carga. Esta funcionalidad permite que la SQ5 baje a 5.0 pulgadas de distancia al suelo, reduciendo la altura de elevación del maletero justo por encima del nivel de mis rodillas, según mi altura de 6 pies. Esto facilitó los procesos de carga y descarga.

Para viajar por la isla de Vancouver, lo que ofrece la SQ5 demuestra ser bastante atractiva. La nueva chapa metálica de Audi, que se distingue aún más de la Q5 por su facia delantera, su alerón y su difusor trasero más agresivos, luce elegante frente al verde bosque lluvioso canadiense. El nuevo V-6 turbocargado se enciende con un rugido gutural, pero al mismo tiempo es bastante dócil al conducir por la ciudad. Con el torque máximo disponible desde 1,370 rpm hasta 4,500 rpm, el motor realmente nunca necesita revolucionar para desarrollar potencia, por lo que la transmisión automática de ocho velocidades funciona sin problemas en segundo plano para mantener el V-6 funcionando de manera eficiente por debajo de las 2,000 rpm; el sistema start/stop automático estándar apaga el motor cuando el auto se detiene y es brusco durante el encendido, pero no podemos negar sus beneficios: la SQ5 2018 entrega 19/24/21 mpg en ciudad/carretera/terreno combinado según la EPA, en comparación con la clasificación de 17/24/19 mpg de la SQ5 anterior.

Aunque se desplaza con facilidad por el tráfico en la ciudad, el tren motriz de la SQ5 es rápido para despertar cuando hay camino libre por delante. Si pisa bruscamente el acelerador a fondo con el vehículo detenido, la SQ5 se lanza vertiginosamente hacia delante hasta alcanzar velocidades de tres dígitos. Audi estima que para alcanzar las 60 mph la nuevo SQ5 tardará 5.1 segundos, pero al ponerme detrás del volante tendría que decir que el departamento de relaciones públicas del fabricante automotriz está tratando de evitar incomodar a los de Porsche.

En un principio yo esperaba que el nuevo motor de la SQ5 perdiera la respuesta instantánea y encantadoramente desequilibrada del viejo motor supercargado, pero me complace decir que estoy equivocado. La nueva SQ5 todavía sabe cómo divertirse. Con todo ese torque disponible en el rango bajo de revoluciones, no hay ningún retraso del turbo notable por parte del motor. Con una respuesta de aceleración casi instantánea, la SQ5 se desplaza rápidamente y, una vez que la aguja del tacómetro sobrepasa las 1,400 rpm, el escenario comienza a pasar con mucha más rapidez; la transmisión despacha cambios ascendentes rápidos, con un rugido corto del escape por añadidura.

La SQ5 sigue siendo además una compañera de baile dispuesta en las curvas. Con la suspensión del paquete S Sport en su ajuste dinámico y el diferencial trasero funcionando en la parte posterior, la SQ5 se siente ligera. Es rápida en las curvas, con el diferencial redistribuyendo la potencia para lograr girar el extremo delantero del Audi rápidamente. Aunque en última instancia es una mejora en comparación con la SQ5 anterior, el nuevo modelo ofrece pocas ventajas en cuanto a una verdadera sensación en la dirección o retroalimentación de la carretera. El volante con la parte inferior plana tiene un buen peso, pero no dispone de la precisión o delicadeza de algunos de sus competidores, como la Jaguar F-Pace S, la Porsche Macan o la Mercedes-Benz GLC43. Hay un paquete de dirección dinámica disponible que mi vehículo de prueba no incluía, lo cual podría ayudar a mejorar la sensación en la dirección.

Con la Audi zumbando felizmente a 75 mph en la carretera abierta, tuve la oportunidad de evaluar el resto de lo que ofrece la SQ5. La cabina es silenciosa. El ajuste, acabado y materiales en mi SQ5 Prestige de $65,800 dólares casi equipada en su totalidad (el precio inicial es de $55,275) son estelares. Las pocas piezas de plástico duro en la cabina están ocultas y todos los puntos de contacto (desde los detalles metálicos hasta el revestimiento opcional de fibra de carbono y napa) se ven excelentes, además de ser agradables al tacto. La SQ5 también lleva la delantera cuando se trata de tecnología. El sistema MMI de Audi, cuando se acopla con el panel de instrumentos del habitáculo virtual, puede describirse fácilmente como “Google Maps en su panel de instrumentos”. Y pone todo elemento de navegación, entretenimiento y función de conducción disponible al alcance de su pulgar. El conductor ni siquiera tiene que quitar las manos del volante. En cuanto al resto de los ocupantes, los asientos delanteros y traseros son cómodos; la extensión de la distancia entre ejes dota a la SQ5 de un asiento trasero cómodo para los adultos.

En última instancia podría parecer que los millennials adinerados disponen de una elección sencilla entre manos con la SQ5 y su porte de “todo en uno”, pero la verdad es que no es nada fácil. Aunque Audi dice que el comprador promedio de la SQ5 la compra por su rendimiento y manejo, el conjunto de competidores dentro del segmento hace que sea una decisión difícil de tomar.