Futuro: El Pontiac GTO 2008 se queda, pero eso es todoLos planes de GM para un Buick Velite sedán, convertible, o cualquier otra cosa con tracción trasera están oficialmente muertos.
Los planes de GM para un Buick Velite sedán, convertible, o cualquier otra cosa con tracción trasera están oficialmente muertos. El asesinato también afecta a cualquier cupé Chevy, Camaro, Chevelle y demás de tracción trasera. Aunque el desarrollo de una nueva plataforma Zeta aumentó meses atrás, la decisión para eliminar los nuevos autos es mucho más reciente. El único programa de tracción trasera inferior al Cadillac/ Corvette que continuará (aparte del Pontiac Solstice y el Saturn Sky) es el GTO de la siguiente generación, esperado para el año modelo 2008.
Fuentes en GM dicen que las plataformas Zeta de Holden no son lo suficientemente refinadas para los Buick y Chevy de tracción trasera que puedan competir contra los Chrysler con base en Mercedes, los Dodge LX o cualquier otro competidor moderno. Mientras tanto, la plataforma Sigma del Cadillac es demasiado cara para las marcas de corriente principal de GM.
Entre tanto, GM está reorganizando nuevamente sus divisiones. Cadillac, Hummer y Saab continúan siendo los elementos premium del fabricante (considera a Saab como de semilujo). Aunque las ventas del Hummer H2 se desplomaron después del primer año, la división espera prosperar con el nuevo H3 y más productos en camino con ventas de volumen relativamente bajo. Saturn sigue siendo un tibio competidor de Toyota y Honda/Acura.
GM planea unificar tantas concesionarias Pontiac, Buick y GMC como sea posible dentro de combinaciones de las tres marcas. Una concesionaria Pontiac-Buick-GMC no necesita tener la línea completa, como es el caso de Chevrolet, dice el jefe de mercadotecnia, Mark LaNeve. El plan es concentrar GM con ocho marcas “de enfoque cerrado”. “Si esas marcas no están enfocadas, no serán necesarias”, añade LaNeve.
Pero la realidad se queda corta en relación a la retórica. GMC, por ejemplo, confía en su creciente línea Denali, que es en realidad sólo un nivel de equipo para distinguirse de las camionetas Chevy. Y aunque Pontiac construye principalmente autos de desempeño de tracción delantera, y Buick construye una alineación de “lujo silencioso” de tracción delantera, siguen entrecruzandose mucho. Sí, un Buick LaCrosse 3.5L lleno de características es muy diferente de un Pontiac Grand Prix GXP V-8 de bloque pequeño, pero los LaCrosse y los Grand Prix, de menos de US$25,000, sólo se distinguen entre sí por detalles de la carrocería y el interior.
Todo ello nos lleva a la pregunta: si Chrysler Group puede construir los atractivos Chrysler 300 (que nos hace sentir obligados a tener uno), Dodge Magnum y Chargers a precios asequibles con motores V-8 opcionales, ¿por qué el fabricante más grande del mundo no puede competir contra ellos?


