Primera Impresión: Concepto Audi Le Mans QuattroUn corredor deslumbrante
Para ser una compañía que no suele construir autos concepto en grandes cantidades, últimamente Audi se ha dedicado a ello con ahínco. De los tres excelentes diseños que Ingolstadt proporcionó el año pasado, este exótico pero elegante deportivo no fue sólo el más inspirador, sino la opción que Audi podría sacar al mercado si así lo deseaba.
Visto por primera vez en el Auto Show de Frankfurt en septiembre del año pasado, el Le Mans quattro (llamémosle LMq) fue bautizado así para conmemorar el histórico récord de victorias de Audi durante las 24 Horas de Le Mans. Y mientras que el gran campeón R8 y este auto concepto no tienen físicamente nada en común, este último también es una pieza llena de energía. El LMq pasó del papel a los reflectores de Frankfurten en tan sólo 13 meses. El líder del proyecto fue Bernhard Voll, y el jefe de diseño fue Ruediger Kiehn. El desarrollo del auto siempre estuvo bajo la mirada pendiente del jefe de diseño de Audi Walter Da Silva, del jefe del estudio Gerd Pfefferle, y del presidente de Audi, el Dr. Martin Winterkorn.
No es necesaria una elaborada explicación del diseño: es, simplemente, magnífico, no sólo en cuanto a su forma y proporciones en general, sino en su hermoso detallado. Es fácil que las tendencias de diseño se vuelvan exageradas, pero el equipo de Audi mantiene las cosas simples en donde nada más es necesario. Los rasgos más sorprendentes del LMq ante nuestros ojos son los paneles laterales plateados, que le añaden interés visual al perfil del auto. El motor es visible a través de un panel de cristal en la parte trasera, muy al estilo del Ferrari Modena, y los faros y luces traseras son tan atractivos que parecieran accesorios de joyería del auto. El Le Mans se desplaza sobre un marco de aluminio, cubierto por una carrocería de aluminio y compuestos. Los rines de aleación Ronal de 20 pulgadas llevan a su alrededor llantas Goodyear Eagle F1 radiales.
El LMq tiene 436 cm de longitud y 189 cm de ancho, por lo que ocupa casi el mismo espacio que un Lamborghini Gallardo. Cuando Audi presentó el auto, todos asumieron que se trataba de un Gallardo con una nueva piel, algo que no es de extrañar, pues Lamborghini había llegado al grupo Audi en el organigrama de VW a nivel mundial. “No es así”, se apresuró a responder Martin Ertl, el jefe del departamento de diseño de Audi. “Hay componentes mecánicos en común en algunas partes, como la transmisión deportiva secuencial de seis velocidades, pero el auto fue construido desde cero”.




